16 Noviembre 2006 Seguir en 
Un paro de trabajadores del petróleo y del gas del sur del país -con la crisis energética como trasfondo-, puso ayer en alerta durante varias horas al Gobierno nacional hasta que se alcanzó un principio de acuerdo tras la intervención de al menos cuatro ministros del Poder Ejecutivo. Dado que el sistema energético del país se encuentra interconectado, la protesta tuvo impacto en Tucumán y Gasnor dispuso el cese del suministro del fluido a todas las industrias de la provincia.
Según informaron a LA GACETA fuentes de Gasnor, el corte del servicio afectó a los ingenios que aún prosiguen en la zafra, a unas pocas citrícolas, a plantas textiles y a una papelera. Los voceros de la distribuidora argumentaron que se tomó esta decisión para evitar que el problema afecte a los usuarios residenciales y al abastecimiento de GNC, que fue normal en la provincia. Al cierre de esta edición, el suministro de gas no se había normalizado en las empresas.
Frente a este escenario, algunas empresas tuvieron que suspender su producción, mientras que otras usaron combustibles alternativos o directamente no acataron la orden de Gasnor. “Nos vimos obligados a parar nuestra tarea en cumplimiento con la disposición de no usar gas”, aseguró a LA GACETA el gerente general de Santista Textil (ex Grafa), José Suhami. “El problema que esto nos genera es que tenemos fechas de entrega de mercaderías, y podríamos incurrir en incumplimientos que derivarían luego en posibles sanciones”, subrayó Suhami. En algunos ingenios, como el Ñuñorco, que aún prosigue en la zafra, se emplearon combustibles como bagazo y fueloil para subsanar la falta de gas.
La medida de fuerza ocasionó que ayer hubiera que interrumpir momentáneamente los suministros de gas a Chile, centro de disputas bilaterales en los últimos años. La protesta alcanzó a las provincias de Santa Cruz, Chubut, Río Negro y Neuquén, y radicó en el gravamen que también había sido el desencadenante de una violenta manifestación en febrero pasado, que finalizó con la muerte del oficial Jorge Sayago en Las Heras.
Neuquén abastece entre el 40% y el 50% del gas que consume el país. Luego siguen Chubut, Santa Cruz y el NOA.
Durante la madrugada, el ministro de Planificación, Julio de Vido, se enteró de que la provisión del fluido a Chile estaba interrumpida, lo cual presagiaba nuevos problemas con el Gobierno trasandino de Michelle Bachelet. A las 4 de la mañana, De Vido llamó a su colega de Interior, Aníbal Fernández, y una hora después ya estaban reunidos en la Casa Rosada; poco después se sumó el titular de Trabajo, Carlos Tomada; posteriormente, el Presidente, y la ministra de Economía, Felisa Miceli.
De Vido tomó la iniciativa porque la cuestión energética está dentro de su área; Tomada, por el conflicto laboral; Miceli, porque el reclamo involucraba una cuestión de su cartera, y Fernández, ante los posibles problemas de seguridad. Luego, la cartera laboral dictó la conciliación obligatoria. (NA)
Según informaron a LA GACETA fuentes de Gasnor, el corte del servicio afectó a los ingenios que aún prosiguen en la zafra, a unas pocas citrícolas, a plantas textiles y a una papelera. Los voceros de la distribuidora argumentaron que se tomó esta decisión para evitar que el problema afecte a los usuarios residenciales y al abastecimiento de GNC, que fue normal en la provincia. Al cierre de esta edición, el suministro de gas no se había normalizado en las empresas.
Frente a este escenario, algunas empresas tuvieron que suspender su producción, mientras que otras usaron combustibles alternativos o directamente no acataron la orden de Gasnor. “Nos vimos obligados a parar nuestra tarea en cumplimiento con la disposición de no usar gas”, aseguró a LA GACETA el gerente general de Santista Textil (ex Grafa), José Suhami. “El problema que esto nos genera es que tenemos fechas de entrega de mercaderías, y podríamos incurrir en incumplimientos que derivarían luego en posibles sanciones”, subrayó Suhami. En algunos ingenios, como el Ñuñorco, que aún prosigue en la zafra, se emplearon combustibles como bagazo y fueloil para subsanar la falta de gas.
La medida de fuerza ocasionó que ayer hubiera que interrumpir momentáneamente los suministros de gas a Chile, centro de disputas bilaterales en los últimos años. La protesta alcanzó a las provincias de Santa Cruz, Chubut, Río Negro y Neuquén, y radicó en el gravamen que también había sido el desencadenante de una violenta manifestación en febrero pasado, que finalizó con la muerte del oficial Jorge Sayago en Las Heras.
Neuquén abastece entre el 40% y el 50% del gas que consume el país. Luego siguen Chubut, Santa Cruz y el NOA.
Problema para cuatro ministros
Durante la madrugada, el ministro de Planificación, Julio de Vido, se enteró de que la provisión del fluido a Chile estaba interrumpida, lo cual presagiaba nuevos problemas con el Gobierno trasandino de Michelle Bachelet. A las 4 de la mañana, De Vido llamó a su colega de Interior, Aníbal Fernández, y una hora después ya estaban reunidos en la Casa Rosada; poco después se sumó el titular de Trabajo, Carlos Tomada; posteriormente, el Presidente, y la ministra de Economía, Felisa Miceli.
De Vido tomó la iniciativa porque la cuestión energética está dentro de su área; Tomada, por el conflicto laboral; Miceli, porque el reclamo involucraba una cuestión de su cartera, y Fernández, ante los posibles problemas de seguridad. Luego, la cartera laboral dictó la conciliación obligatoria. (NA)
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