Crece el consumo de vinos tintos de alta calidad

Hubo subas de hasta un 10% en los precios. Según distribuidores y propietarios de vinotecas la gente se interesa cada vez más por probar y analizar las mezclas.

14 Noviembre 2006
El Malbec y el Cabernet Sauvignon, ambos tintos, son los varietales preferidos de los tucumanos. El 80% del mercado corresponde a los vinos oscuros y el 20% restante a los blancos. Distribuidores y propietarios de vinotecas aseguran que el mercado de los vinos finos continúa en ascenso y que cada vez más gente se interesa en conocer, en probar y en analizar blends (mezclas) de varietales más complejos. Otro dato: las mujeres y los jóvenes se vuelcan cada vez más al consumo de esta bebida ancestral.
Los empresarios del rubro consultados por LA GACETA afirman que en los últimos tres o cuatro años se acentuó la tendencia -o la "moda"- de los vinos finos y que desde ese momento el mercado no paró de crecer. También coincidieron en que los precios de este tipo de bebidas subieron entre un 4% y un 10% en lo que va del año.
"En general, continúa en ascenso el interés de los tucumanos por conocer y consumir vinos finos. El consumo creció y también la oferta. Aparecieron muchas bodegas nuevas, pero el mercado se va acomodando y muchas también desaparecieron del mercado. Hay mucha competencia y las empresas más fuertes pusieron mucho énfasis en ese aspecto, en especial por el auge que tuvieron las bodegas boutique (bodegas pequeñas, que ganaron fama de elegantes y de ofrecer vinos diferentes)", explicó el empresario Luis Fuentes, de la Distribuidora Uruguay.
Miguel López Calabrese, propietario de la Bodega del Angel, coincidió en que desde hace unos años creció la curiosidad de los consumidores por el segmento de vinos de alta gama y, por ende, el consumo. "Hay cada vez más gente joven que se incorpora al consumo de vinos, sobre todo en los finos. El mercado está en continuo ascenso", explicó el empresario.
López Calabrese especificó que también hay buenas opciones de vinos finos que están a precios más accesibles que los de alta gama (entre los $ 7 y los $ 10) y que mantienen la calidad. "El mayor interés por los vinos finos es un fenómeno mundial, que se acentuó a partir de los beneficios que produce a la salud y a la publicidad que se emitió sobre el tema. Además existe mucha curiosidad para conocer sobre el tema y para aprender a detectar los aromas.", agregó.
Según explicaron Julieta y Esteban Panella, propietarios de Setimio, aunque el consumo de blancos está creciendo, todavía se prefieren los tintos varietales. "En esta época se incrementa el consumo y las preferencias son por los vinos de cosecha tardía, que la mayoría de las bodegas está produciendo. El mercado del vino en Tucumán tuvo un crecimiento significativo en estos últimos años", explicaron.
Los empresarios del rubro consultados por LA GACETA coincidieron en que el consumo de vinos finos continuará creciendo. A su entender, la diversidad de sabores, la garantía de calidad que ofrecen las bodegas reconocidas y el culto de muchos consumidores en torno del tema mantendrán arriba las ventas.


"Sobra el 20% del vino del mundo"



Asegura que su prioridad es la calidad y que, de manera creciente, también lo es cada vez más para los consumidores argentinos. También afirma que la competencia es cada vez mayor, al igual que la demanda interna. Sin embargo, paradójicamente, explica que hay de más. "Sobra el 20% del vino del mundo", especifica Federico Benegas Lynch, propietario de Bodegas Benegas, una empresa familiar mendocina fundada hace 105 años y que se dedica a la producción y exportación de vinos de alta gama.
Benegas visitó Tucumán para realizar una degustación de sus vinos, que se realizó en el restobar "Harry?s", y dialogó con LA GACETA respecto del mercado de vinos finos en el país. "Argentina llegó a a tener 100 litros de consumo de vino per cápita, el más alto del mundo. Hoy estamos en los 28 o 30 litros per cápita. A partir de la década del 60 o 70 hacia acá no paró de bajar el consumo de vino y, proporcionalmente, a subir el de cerveza. Por eso hubo que reconvertir la industria en estos 30 años: viendo que producir volumen ya no era negocio, se comenzó a producir calidad", explicó Benegas.
El bodeguero sostuvo que, así las cosas, se empezó a plantar muchísimo más cepaje fino en la Argentina y se incrementaron todas las tecnologías para hacer calidad en los vinos. "El mercado interno -continuó- está muy difícil, hay muchísimos jugadores nuevos: todos quieren estar y el mercado interno no da para todos. El comprador argentino busca cada vez más calidad. Muchas veces el problema de los argentinos es que nos cuesta tener acceso a los grandes vinos del mundo por una cuestión de precios. Internamente hubo incrementos de precios, pero la tajada es hoy por hoy de los canales de distribución", sostuvo Benegas.


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