"Con este gobierno tenemos cero contratos"

El presidente del foro de IDEA negó que esté vinculado a la gestión Kirchner mediante obras públicas y ponderó el contenido del encuentro.

05 Noviembre 2006
MAR DEL PLATA (De nuestro enviado especial, Juan José Concha Martínez).- Directo, con un lenguaje campechano, Enrique Pescarmona no eludió hablar con LA GACETA, tras el 42º Coloquio. En gran medida fueron su impronta y su manera de entender la realidad del país los que primaron en el principal encuentro anual de los empresarios de la Argentina. De regreso a Buenos Aires, el industrial mendocino, que finaliza su mandato al frente del Coloquio, no se anduvo con vueltas a la hora de responder.

- Ingeniero, ¿por qué no han venido funcionarios del Gobierno a participar del foro, como era una costumbre? ¿No le quitó importancia al encuentro?
- El Gobierno puede venir cuando quiera; si viene es bienvenido y, si no viene, no importa, porque los empresarios tenemos muchas cosas que pensar y discutir. La Argentina está en un cambio estructural de su economía; vamos a pasar a una economía de crecimiento sostenido y ese hecho fue enfocado en los distintos paneles del coloquio. Todo el debate ha sido positivo.

- Pero no hubo grandes temas coyunturales en las mesas de debate, en los paneles. No se habló, por ejemplo de los salarios...
- A mí lo que más me preocupa no son los salarios en este momento, sino algo más grave, como el desempleo, la marginalidad y la pobreza. Esto es lo primero que hay que atacar. Es evidente que los salarios han subido más que la inflación. Ya se han recuperado desde la crisis. También es cierto que no se han recuperado todo lo que debían, pero tampoco los salarios se recuperan en un día. Ya hemos visto que cuando se quiere recuperar los salarios en un día se arma un despelote inflacionario.

- ¿A qué atribuye que no participaron empresarios como Pagani, Coto, Paulmann?
-Yo no sé por qué no vinieron. No lo sé, pero igualmente sus empresas fueron sponsors en el encuentro. Nosotros, los empresarios de este nivel, tenemos una agenda muy pesada. Yo mismo llegué el sábado pasado de Estados Unidos y de Venezuela. A lo mejor no pudieron venir, pero aquí hubo una concurrencia espectacular. Hubo 800 asistentes en este coloquio.

- ¿Qué opinión le mereció el encuentro? ¿Cómo evaluaría la temática de discusión?
- Todos los paneles sacaron de 9.50 a 10. Para mí fue un foro fue muy parejo en las conferencias, en el debate y en la participación. Me gustaron mucho las presentaciones de las empresas. El saldo es muy positivo.

- Usted habrá escuchado, sin embargo, las quejas porque no se debatieron temas económicos más críticos, más de coyuntura y de impacto inmediato.
- En cuanto a la coyuntura política y económica, los que se quejan dicen que no hablamos sobre los problemas energéticos. Vea... hemos hablado en todos los coloquios sobre energía, que es un tema ya gastado; no hay nada nuevo que decir sobre esto, no vamos a volver a la historia de repetir todo.

-¿Cuál es su visión sobre la crisis energética? ¿Cree que va a faltar energía en el corto plazo?
- Esta es una gran oportunidad para las empresas. Pero no está faltando energía. Y en esto hay una solución rápida: es la cota 83 de Yacyretá, que está hecha, sólo hay que incrementar el nivel del lago.

- ¿Por qué no hubo un panel específico para hablar sobre precios o inflación, que son los temas más inquietantes de estos días y sobre los cuales hay diferencias con el Gobierno?
- Lo que pasa con la energía, pasa con los precios. Yo he dicho por todos lados que el control de precios dura como mucho dos años. Es un instrumento que ha dado resultado, y fíjese que dio resultados: estábamos en una etapa de expectativas inflacionarias muy grandes y esa situación ha bajado. Los controles de precios lo han usado todas las economías del mundo. Lo usó Roosevelt, después del new deal; lo usó Kennedy, con el acero; también los japoneses, los españoles. Pueden variar las formas de los controles según cómo los gobiernos lo ponen en práctica, pero yo me llevo por lo que dijo Deng Xiao Ping (el líder chino de los 80, que instaló a su país como la gran potencia mundial): no me importa si el gato es blanco o negro, sino que cace ratones... y este caza ratones.

- Ingeniero, una de las cargas contra usted es que buscó quitarle fuentes de críticas al debate, porque tiene adjudicadas obras con el Gobierno.
- Nosotros, con este gobierno no tenemos ninguna obra, tenemos cero contratos... y si no estaban de acuerdo con los temas que se discutió, bueno... ahora vienen los cambios y se pueden manejar otros criterios. Yo finalizo mi tarea en IDEA.

- ¿Qué opinión le merece el resultado electoral de Misiones?
-Soy empresario... no me meto en política...

- ¿Pero usted cree que Kirchner debe ser reelecto?
- Se lo permite la Constitución; la Constitución no se lo prohíbe.

ANALISIS

Por Juan José Concha Martínez, Prosecretario de Redacción.
Esperan que el sucesor instrumente cambios
MAR DEL PLATA.- La cena final fue también su despedida de los puestos directivos de la entidad. El industrial Enrique Pescarmona, que lideró los últimos dos años la conducción del Instituto para el Desarrollo Empresarial Argentino (IDEA) anticipó que dejará el cargo de titular del Coloquio.
Entre marzo y abril próximo se elegirá una nueva conducción, de la que ya se espera que instrumente algunos cambios: surgen cada vez más voces entre los asociados a la entidad que piden que IDEA recobre su postura de diferenciación con el Gobierno. Con Pescarmona, un virtual aliado a la gestión del Kirchner, el protagonismo de la entidad se diluyó y una prueba de ello fue este 42º Coloquio prácticamente no formuló valoraciones sobre los temas críticos de la coyuntura social y económica, acerca de los cuales los empresarios tienen posturas enfrentadas con el Gobierno: distinta visión frente a los aumentos de salarios, sobre la política de contención de precios -en especial, los supermercadistas- y sobre la crisis energética que comienza a quitarle ritmo al crecimiento de la economía.
Pescarmona se despidió entre aplausos, pero no leyó las conclusiones del Coloquio, uno de los actos clásicos de la cena final, luego de tres días de deliberaciones. Las conclusiones, sin embargo, tampoco eran especialmente esperadas: lo sustancial de este encuentro fue lo que no se dijo expresamente, lo más rico estuvo en las voces de los pasillos, en las palabras en off, en las ausencias de relevantes figuras del empresariado, como los hermanos Fulvio y Luis Pagani, Alfredo Coto, Horst Paullmann, y en el virtual portazo que le hizo el Gobierno a los empresarios, ya que no envió funcionarios a participar en los paneles.
Quedó la sensación de que estos hombres de negocios no quisieron desairar, enfrentarse, diferenciarse del Gobierno; igualmente, el Gobierno pareció tratarlos con desdén, como midiendo una nueva posibilidad de dirigirse a ellos desde una tribuna o por medio de un decreto que imponga rigores.
La emotivas y poéticas palabras que leyó ya en la madrugada del sábado el presidente de IDEA, Ignacio González García, mostraron la distancia entre los reclamos de uno y el perfil que imprimió a la gestión uno de los líderes del foro. Apoyándose en un poema de María Elena Walsh, "Serenata para la tierra de uno", definió lo que significó su esfuerzo de conducir la entidad. Porque me duele si me quedo, pero me muero si me voy, por todo y a pesar de todo, mi amor, yo quiero vivir en vos, leyó emocionado.


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