La base está, pero el aumento no aparece
El Gobierno no sabe todavía cómo encarar las negociaciones con los gremios que escuchan un discurso político y otro técnico. Más tickets para el bolsillo estatal. Por Marcelo Aguaysol - Redacción LA GACETA.
03 Noviembre 2006 Seguir en 
La relación entre los gastos totales y las erogaciones de Personal, previstas en el proyecto de Presupuesto 2007, vuelven a marcar un toque de alerta respecto de la evolución de las finanzas públicas. En tiempos de déficit, para salarios, el Estado provincial destinaba la mitad de su presupuesto para salarios. Según la iniciativa oficial, en 2007 llegará al 47,5%, consumiendo gran parte del superávit fiscal. El Gobierno no podrá contener el incipiente reclamo de mejoras salariales a los estatales. El propio gobernador José Alperovich le confesó hace algunos días a un grupo de empresarios que la base de negociación para 2007 será una suba del 15%, cuatro puntos porcentuales menos que el tope de negociación de este año. Si prosperan esas tratativas, es posible que el Poder Ejecutivo tenga que buscar fondos para costear un gasto adicional en remuneraciones del orden de los $ 200 millones anuales.
La cuestión salarial es uno de los temas que más preocupan a la gestión alperovichista. Desde esta semana comenzó a regir a nivel nacional el nuevo salario mínimo, vital y móvil. Por las dudas, algunos funcionarios del Ministerio de Economía salieron a aclarar que, en Tucumán, un agente del Estado cobra, de bolsillo, $ 40 más en promedio que el mínimo.
Distinta es la visión de los gremios estatales, cuyos dirigentes insisten en lograr un sueldo real que se equipare al poder adquisitivo predevaluación y que, además, sume para la futura jubilación. Como un intento por contener los reclamos sindicales, el Gobierno salió a ofertar el pago de una suerte de aguinaldo extra, en tickets, de hasta $ 450 y en tres partes, tal como lo prometió el Gobierno nacional.
Tan mal encaró la negociación el Gobierno que un día dijo sí a la entrega de esos vales y al siguiente tuvo que volver sobre sus palabras a decir que no era tan así y que sólo se abonaría a aquellos que reciban tickets por un monto inferior a $ 150 mensuales.
Hasta el propio Alperovich sacó a relucir las jinetas para decir que es él el que gobierna, desautorizando a su ministro de Economía, Jorge Jiménez, sobre el modo en que se abonará el adicional. Todo esto se hubiera evitado si en la mesa de negociación se hubieran sentado todos juntos: gremialistas, funcionarios políticos y técnicos de Economía, para que no haya un discurso político y otro netamente financiero.
Previsión
Presuponer que habrá incrementos salariales, en 2007, como lo hizo Alperovich ante los empresarios de la FET, significa ni más ni menos que el Gobierno hizo la previsión para afrontar el mayor gasto en el año electoral. De otro modo, serán los contribuyentes los que sufrirán los costos extras del Estado, con una mayor carga impositiva.
Hasta ahora sólo se sabe que el aumento salarial puede llegar a unos 53.286 agentes públicos que componen la planta permanente del sector público, pero descifrar cuántos son en realidad los agentes públicos que tiene Tucumán seguirá siendo uno de los grandes misterios oficiales. Con los transitorios, los contratados y el personal político ese plantel puede superar holgadamente los 80.000 cargos. Todo parece indicar que la vieja práctica de la empleomanía está viva.







