23 Octubre 2006 Seguir en 
BAGDAD.- Los numerosos ataques contra las tropas estadounidenses y la espiral de violencia sectaria en Irak aumentan la presión sobre el presidente George W. Bush, mientras los iraquíes celebran este lunes el fin de un Ramadán particularmente violento, marcado con la masacre de 17 reclutas de la policía.
Desde comienzos de octubre, 85 militares norteamericanos perdieron la vida en Irak en un mes que parece ser uno de los más mortíferos para el ejército de Estados Unidos desde la invasión, en marzo de 2003.
La multiplicación de los ataques contra los 140.000 soldados norteamericanos desplegados en Irak y la escalada de la violencia religiosa presionan al gobierno de Bush.
Desde 2003, 2.791 soldados norteamericanos y miembros asimilados del personal militar murieron en Irak, según las cifras del Pentágono.
Tanto la oposición demócrata norteamericana como algunos republicanos que temen que este tema cause su pérdida en las elecciones parlamentarias del 7 de noviembre piden un cambio de rumbo en Irak.
Los sunitas y los kurdos iraquíes conmemoran sin alegría este lunes el Aid al fitr (la fiesta que celebra el fin del mes de ayuno musulmán de Ramadán).
Tradicionalmente, la fiesta de Aid al Fitr es una ocasión para reunirse en familia, entregar regalos y ropa para los niños y las esposas.
El Ramadán estuvo marcado por la violencia hasta el último minuto.
Diecisiete reclutas desarmados de la policía fueron asesinados el domingo y otros 24 fueron heridos en una emboscada que les tendieron los insurgentes cerca de Baaquba, según las informaciones obtenidas hoy de fuentes médicas.
Otros 25 reclutas secuestrados en el lugar del ataque fueron liberados, según un responsable militar iraquí.
Los policías son frecuentemente atacados por los rebeldes que combaten a la autoridad gubernamental. Unos 4.000 policías fueron asesinados en los dos últimos años, según fuentes estadounidenses.
Por otra parte, el primer ministro británico Tony Blair se entrevistará este lunes con el viceprimer ministro iraquí, Barham Saleh, pero afirmó que no hará presión para definir un calendario de transferencia de la responsabilidad de la seguridad de las fuerzas británicas a las fuerzas iraquíes, anunció Downing Street. (AFP)
Desde comienzos de octubre, 85 militares norteamericanos perdieron la vida en Irak en un mes que parece ser uno de los más mortíferos para el ejército de Estados Unidos desde la invasión, en marzo de 2003.
La multiplicación de los ataques contra los 140.000 soldados norteamericanos desplegados en Irak y la escalada de la violencia religiosa presionan al gobierno de Bush.
Desde 2003, 2.791 soldados norteamericanos y miembros asimilados del personal militar murieron en Irak, según las cifras del Pentágono.
Tanto la oposición demócrata norteamericana como algunos republicanos que temen que este tema cause su pérdida en las elecciones parlamentarias del 7 de noviembre piden un cambio de rumbo en Irak.
Los sunitas y los kurdos iraquíes conmemoran sin alegría este lunes el Aid al fitr (la fiesta que celebra el fin del mes de ayuno musulmán de Ramadán).
Tradicionalmente, la fiesta de Aid al Fitr es una ocasión para reunirse en familia, entregar regalos y ropa para los niños y las esposas.
El Ramadán estuvo marcado por la violencia hasta el último minuto.
Diecisiete reclutas desarmados de la policía fueron asesinados el domingo y otros 24 fueron heridos en una emboscada que les tendieron los insurgentes cerca de Baaquba, según las informaciones obtenidas hoy de fuentes médicas.
Otros 25 reclutas secuestrados en el lugar del ataque fueron liberados, según un responsable militar iraquí.
Los policías son frecuentemente atacados por los rebeldes que combaten a la autoridad gubernamental. Unos 4.000 policías fueron asesinados en los dos últimos años, según fuentes estadounidenses.
Por otra parte, el primer ministro británico Tony Blair se entrevistará este lunes con el viceprimer ministro iraquí, Barham Saleh, pero afirmó que no hará presión para definir un calendario de transferencia de la responsabilidad de la seguridad de las fuerzas británicas a las fuerzas iraquíes, anunció Downing Street. (AFP)







