23 Octubre 2006 Seguir en 
La reconquista del mercado de Estados Unidos es uno de los principales objetivos de la citricultura tucumana. Para lograr este propósito, el sector depende en gran medida de las gestiones que llevan a cabo la Cancillería argentina, el Senasa y la Secretaría de Agricultura de la Nación.
"Las negociaciones por el limón siguen avanzando de acuerdo con lo programado con las autoridades sanitarias norteamericanas", dijo a LA GACETA vía telefónica desde Washington el agregado agrícola argentino en Estados Unidos, José Molina. Según el funcionario, antes de fin de año concluiría el análisis de riesgo que las autoridades sanitarias del Animal, Plant and Inspection Service (Aphis), de Estados Unidos, llevan a cabo sobre el limón tucumano.
En el marco de estos análisis, en junio último, funcionarios del Aphis realizaron una visita a plantas citrícolas, empaques y campos con limón de Tucumán, acompañados por técnicos del Senasa. También se recorrió el centro de saneamiento vegetal y los laboratorios de fitopatología de la Estación Experimental. Posteriormente, en julio pasado, funcionarios argentinos -entre ellos, el ministro de Desarrollo Productivo, José Manuel Paz- viajaron a Estados Unidos para tramitar por el limón con autoridades políticas y sanitarias de ese país.
Una vez que finalice el estudio de riesgos de plagas, los resultados serán puestos a consideración de científicos externos al gobierno de ese país y posteriormente deberá ser aprobado por una audiencia pública. Molina estima que estos trámites burocráticos ocuparán todo 2007, de manera que el limón podría volver a Estados Unidos en 2008. "No quiero aventurar pronósticos, pero pienso que a fines del año próximo estará concluido todo el proceso", remarcó.
Revés judicial
Tras dos temporadas consecutivas de comercialización de la fruta en el país del norte, en 2001 la Justicia de California se hizo eco de una demanda formulada por citricultores de ese Estado y dispuso el cierre de ese mercado. El fallo objetó la autorización que había otorgado el Aphis a la venta de cítricos argentinos en ese país y desde ese momento se cerró el mercado a la fruta.
"La realidad es que cuando exportamos limón a Estados Unidos no hubo ningún problema sanitario; al contrario, se trató de fruta de una calidad excelente", apuntó Molina. Consideró que los análisis y los pasos burocráticos que están en marcha apuntan a evitar cuestionamientos al Aphis, como el ocurrido en la Justicia californiana.
"Las negociaciones por el limón siguen avanzando de acuerdo con lo programado con las autoridades sanitarias norteamericanas", dijo a LA GACETA vía telefónica desde Washington el agregado agrícola argentino en Estados Unidos, José Molina. Según el funcionario, antes de fin de año concluiría el análisis de riesgo que las autoridades sanitarias del Animal, Plant and Inspection Service (Aphis), de Estados Unidos, llevan a cabo sobre el limón tucumano.
En el marco de estos análisis, en junio último, funcionarios del Aphis realizaron una visita a plantas citrícolas, empaques y campos con limón de Tucumán, acompañados por técnicos del Senasa. También se recorrió el centro de saneamiento vegetal y los laboratorios de fitopatología de la Estación Experimental. Posteriormente, en julio pasado, funcionarios argentinos -entre ellos, el ministro de Desarrollo Productivo, José Manuel Paz- viajaron a Estados Unidos para tramitar por el limón con autoridades políticas y sanitarias de ese país.
Una vez que finalice el estudio de riesgos de plagas, los resultados serán puestos a consideración de científicos externos al gobierno de ese país y posteriormente deberá ser aprobado por una audiencia pública. Molina estima que estos trámites burocráticos ocuparán todo 2007, de manera que el limón podría volver a Estados Unidos en 2008. "No quiero aventurar pronósticos, pero pienso que a fines del año próximo estará concluido todo el proceso", remarcó.
Revés judicial
Tras dos temporadas consecutivas de comercialización de la fruta en el país del norte, en 2001 la Justicia de California se hizo eco de una demanda formulada por citricultores de ese Estado y dispuso el cierre de ese mercado. El fallo objetó la autorización que había otorgado el Aphis a la venta de cítricos argentinos en ese país y desde ese momento se cerró el mercado a la fruta.
"La realidad es que cuando exportamos limón a Estados Unidos no hubo ningún problema sanitario; al contrario, se trató de fruta de una calidad excelente", apuntó Molina. Consideró que los análisis y los pasos burocráticos que están en marcha apuntan a evitar cuestionamientos al Aphis, como el ocurrido en la Justicia californiana.







