19 Octubre 2006 Seguir en 
JERUSALEN.- Mientras la Fiscalía de Israel prepara una acusación por violación contra el presidente, Moshe Katzav, sobre la base de las evidencias obtenidas por la Policía, la sociedad israelí ha comenzado a reaccionar frente al más grave de una serie de escándalos que sacuden a la clase política del país.
En opinión de algunos, el caso de violación que salpica a Katzav es revelador de una erosión de valores; según otros, una muestra de la fuerza del sistema democrático hebreo. “Hoy, los funcionarios son cada vez más conscientes de que nada les puede ocurrir mientras no se los descubra cometiendo una falta”, opinó el director general del Movimiento para la Honradez del Poder, Sullam Eli. “No existe en hebreo un término que exprese el concepto de responsabilidad gubernamental”, añadió.
Por el contrario, el escritor Amos Oz destacó que una sociedad que se plantea enjuiciar a su propio presidente es sana. “Esto no ocurriría en Suecia, por ejemplo, donde el rey goza de una inmunidad total”, recordó uno de los candidatos al Premio Nobel de Literatura.
Más del 15% de los 120 parlamentarios afronta cargos por corrupción. Uno de ellos acosó sexualmente a una joven soldado. El mismo primer ministro, Ehud Olmert, es sospechoso de haber financiado ilícitamente hace 10 años su campaña electoral. (Reuter)
En opinión de algunos, el caso de violación que salpica a Katzav es revelador de una erosión de valores; según otros, una muestra de la fuerza del sistema democrático hebreo. “Hoy, los funcionarios son cada vez más conscientes de que nada les puede ocurrir mientras no se los descubra cometiendo una falta”, opinó el director general del Movimiento para la Honradez del Poder, Sullam Eli. “No existe en hebreo un término que exprese el concepto de responsabilidad gubernamental”, añadió.
Por el contrario, el escritor Amos Oz destacó que una sociedad que se plantea enjuiciar a su propio presidente es sana. “Esto no ocurriría en Suecia, por ejemplo, donde el rey goza de una inmunidad total”, recordó uno de los candidatos al Premio Nobel de Literatura.
Más del 15% de los 120 parlamentarios afronta cargos por corrupción. Uno de ellos acosó sexualmente a una joven soldado. El mismo primer ministro, Ehud Olmert, es sospechoso de haber financiado ilícitamente hace 10 años su campaña electoral. (Reuter)







