18 Octubre 2006 Seguir en 
LA PAZ.- Las protestas continuaron en las cárceles bolivianas, para conseguir cambios en la vigente ley antidrogas, así como celeridad en los juicios y mejoras en las instalaciones de todas las prisiones.
Una decena de presos optaron por crucificarse, coserse los labios y enterrarse hasta el cuello para llamar la atención del gobierno y los noticieros locales presentaron imágenes televisivas de mujeres extrayendo su sangre con jeringas para escribir la palabra "justicia" en varios carteles.
"Nuestra protesta será radical hasta conseguir ser escuchados. Ya existen unas 200 personas en huelga de hambre en nueve cárceles del país", dijo Basilio Fernández, dirigente de los presos de la cárcel de San Pedro de La Paz.
Oscar Romero Peñafiel, presidente de consejo de delegados de los presos de San Pedro, explicó que una de las demandas más significativas es la modificación a la ley 1008 contra el narcotráfico, "que la pena máxima por narcotráfico sea de 15 años, como en los países vecinos, y no de 25 que es lo que existe aquí".
A nivel nacional hay unos 8.000 detenidos por la ley antidrogas, el 78 % de ellos con detención preventiva sin sentencia.
El director de Régimen Penitenciario, Ramiro Llanos, admitió que hay lentitud en los procesos judiciales y que modificar la ley antidrogas -que establece penas de 15 a 25 años- está en manos del Poder Judicial y del parlamento.
Romero denunció además el hacinamiento en la cárcel de San Pedro, una de las mayores de Bolivia con 1.580 internos, tres veces la capacidad para la que fue construida.(Reuters)
Una decena de presos optaron por crucificarse, coserse los labios y enterrarse hasta el cuello para llamar la atención del gobierno y los noticieros locales presentaron imágenes televisivas de mujeres extrayendo su sangre con jeringas para escribir la palabra "justicia" en varios carteles.
"Nuestra protesta será radical hasta conseguir ser escuchados. Ya existen unas 200 personas en huelga de hambre en nueve cárceles del país", dijo Basilio Fernández, dirigente de los presos de la cárcel de San Pedro de La Paz.
Oscar Romero Peñafiel, presidente de consejo de delegados de los presos de San Pedro, explicó que una de las demandas más significativas es la modificación a la ley 1008 contra el narcotráfico, "que la pena máxima por narcotráfico sea de 15 años, como en los países vecinos, y no de 25 que es lo que existe aquí".
A nivel nacional hay unos 8.000 detenidos por la ley antidrogas, el 78 % de ellos con detención preventiva sin sentencia.
El director de Régimen Penitenciario, Ramiro Llanos, admitió que hay lentitud en los procesos judiciales y que modificar la ley antidrogas -que establece penas de 15 a 25 años- está en manos del Poder Judicial y del parlamento.
Romero denunció además el hacinamiento en la cárcel de San Pedro, una de las mayores de Bolivia con 1.580 internos, tres veces la capacidad para la que fue construida.(Reuters)







