Cada uno con sus respectivos leales
Alperovichistas y juristas montaron sus propios escenarios, en una muestra de fuerzas internas, con la excusa de celebrar una fecha cara al sentimiento peronista. Por Juan Manuel Asís - Redacción LA GACETA.
18 Octubre 2006 Seguir en 
No hacen falta más pruebas del distanciamiento. Cada cual se preocupó por mostrar a sus leales de ocasión. Uno se rodeó de ellos en Graneros, dando una verdadera muestra de fuerza, y el otro optó por abrazarse al sentimiento peronista -asistió al acto del traslado de los restos de Perón- y manejar a control remoto a sus simpatizantes, que se reunieron en la sede del PJ. La excusa fue el "Día de la Lealtad", pero cada uno con los suyos; más fractura, imposible.José Alperovich y Fernando Juri se necesitan, hoy más que mañana, y el mañana es el que les importa a ambos. Entre ellos no hay lealtades; ahora, menos que antes; sólo pura conveniencia política. Cuando esa conveniencia acabe, la sociedad desaparecerá. Es lo más normal en la política, donde la evolución darwiniana tiene su correlato.
En el sur, el titular del Poder Ejecutivo, ante la pregunta de un periodista sobre cuál será la fórmula de 2007, respondió: "todavía no hay". ¿Hace falta preguntarse más para vislumbrar cómo terminará la relación? En tanto, la esposa de Juri, Estrella Acosta, en el PJ, midiendo las palabras, deslizó: "desde el frente nos miran los que tienen una concepción maquiavélica de la política". No aludió a destinatarios. ¿Hace falta? Gestos y palabras sobran para intuir el futuro.







