17 Octubre 2006 Seguir en 
MEXICO.- Manifestantes iniciaron en la capital mexicana una huelga de hambre exigiendo la renuncia del gobernador del estado de Oaxaca, mientras el Senado estudiaba su posible remoción para acabar con un largo conflicto que ha dejado varios muertos.
El ayuno de una veintena de maestros y de integrantes del grupo izquierdista Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) comenzó después de que un activista murió el fin de semana y otro resultó herido en un tiroteo en la colonial y turística ciudad, la capital estatal.
Durante el conflicto, que se inició en mayo con un pedido de mejoras salariales para miles de maestros de Oaxaca, uno de los estados más pobres del país, y que derivó en actos violentos y la exigencia de la renuncia del gobernador Ulises Ruiz, han muerto al menos siete personas, según los manifestantes.
Se espera que esta semana el pleno del Senado apruebe un dictamen para determinar si están funcionando o no los poderes en Oaxaca, luego de una visita que realizaron al estado en días pasados varios legisladores para estudiar la situación.
Si la Cámara alta determina que los poderes no trabajan adecuadamente, Ruiz sería destituido y tendría que ser nombrado un gobernador provisional de entre los senadores oaxaqueños, dijo el parlamentario Alejandro González Alcocer, del gobernante Partido Acción Nacional.
González, quien participó en la comisión de legisladores que visitó el estado, explicó que en su gira se encontró que los tres poderes, judicial, legislativo y ejecutivo, en Oaxaca trabajan parcialmente y que las manifestaciones impiden a Ruiz gobernar, pero no quiso adelantar el dictamen.
Los manifestantes que hacen la huelga de hambre forman parte de los cientos de maestros y activistas de la APPO que están desde la semana pasada en un campamento cerca del Senado, en el centro de la Ciudad de México.
Mientras tanto, en Oaxaca, los manifestantes mantienen desde hace meses barricadas que tienen paralizada la ciudad, además de que han tomado edificios oficiales y retenido autobuses, ahuyentando a los turistas. (Reuters)
El ayuno de una veintena de maestros y de integrantes del grupo izquierdista Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) comenzó después de que un activista murió el fin de semana y otro resultó herido en un tiroteo en la colonial y turística ciudad, la capital estatal.
Durante el conflicto, que se inició en mayo con un pedido de mejoras salariales para miles de maestros de Oaxaca, uno de los estados más pobres del país, y que derivó en actos violentos y la exigencia de la renuncia del gobernador Ulises Ruiz, han muerto al menos siete personas, según los manifestantes.
Se espera que esta semana el pleno del Senado apruebe un dictamen para determinar si están funcionando o no los poderes en Oaxaca, luego de una visita que realizaron al estado en días pasados varios legisladores para estudiar la situación.
Si la Cámara alta determina que los poderes no trabajan adecuadamente, Ruiz sería destituido y tendría que ser nombrado un gobernador provisional de entre los senadores oaxaqueños, dijo el parlamentario Alejandro González Alcocer, del gobernante Partido Acción Nacional.
González, quien participó en la comisión de legisladores que visitó el estado, explicó que en su gira se encontró que los tres poderes, judicial, legislativo y ejecutivo, en Oaxaca trabajan parcialmente y que las manifestaciones impiden a Ruiz gobernar, pero no quiso adelantar el dictamen.
Los manifestantes que hacen la huelga de hambre forman parte de los cientos de maestros y activistas de la APPO que están desde la semana pasada en un campamento cerca del Senado, en el centro de la Ciudad de México.
Mientras tanto, en Oaxaca, los manifestantes mantienen desde hace meses barricadas que tienen paralizada la ciudad, además de que han tomado edificios oficiales y retenido autobuses, ahuyentando a los turistas. (Reuters)







