17 Octubre 2006 Seguir en 
Tel Aviv.- El presidente israelí, Moshe Katzav, decidió ayer no asistir a la inauguración de la sesiones parlamentarias a raíz de la investigación que se le sigue por delitos sexuales que supuestamente cometió. Su abogado dijo que renunciará al cargo si se presenta una acusación formal. La decisión del mandatario de no concurrir a la Knesset (Parlamento), que ayer inisió el período invernal de sesiones, se debió a que un grupo de legisladores anunció que no se pondría de pie cuando él ingrese al recinto, como marca la tradición en señal de respeto.
Lior, hermano de Katzav, expresó que la decisión del presidente fue adoptada para mantener la dignidad de la Knesset y evitar posibles incidentes. A su vez, el abogado del mandatario, Zion Amir, afirmó que su cliente dimitirá si se presenta una acusación formal por los delitos sexuales de los que se lo acusan. Asimismo, señaló que el presidente -de 60 años- no negociará un acuerdo con el fiscal del Estado para salvar su complicada situación ni se escudará en la protección de sus fueros.
La investigación concluyó
El domingo, la policía israelí informó que tiene suficientes evidencias de que Katzav cometió distintos delitos sexuales, entre ellos la violación de su ex secretaria y ataques contra otras nueve mujeres. También lo acusan de haber aceptado sobornos, de fraude y de obstrucción a la Justicia. En todo momento, Katzav rechazó las acusaciones que se hicieron públicas y las calificó de confabulación política en su contra. “No tenemos duda alguna acerca de su inocencia”, dijo Lior Katzav.
El detonante
Los reclamos para que renuncie se hacen cada vez más intensos, e incluso para miembros del gobierno su presencia se está volviendo inadmisible. Porque Katzav, que en el paisaje político de Israel era considerado un personaje aburrido y anodino, ha atraído sobre sí crítica y vergüenza. Fue el propio político quien puso en marcha el caso, al presentar una demanda por un supuesto intento de chantaje por parte de una ex secretaria. La mujer lo acusó de haberla obligado a acostarse con él con amenazas y reclamó dinero para permanecer callada. (DPA-Télam)
Lior, hermano de Katzav, expresó que la decisión del presidente fue adoptada para mantener la dignidad de la Knesset y evitar posibles incidentes. A su vez, el abogado del mandatario, Zion Amir, afirmó que su cliente dimitirá si se presenta una acusación formal por los delitos sexuales de los que se lo acusan. Asimismo, señaló que el presidente -de 60 años- no negociará un acuerdo con el fiscal del Estado para salvar su complicada situación ni se escudará en la protección de sus fueros.
La investigación concluyó
El domingo, la policía israelí informó que tiene suficientes evidencias de que Katzav cometió distintos delitos sexuales, entre ellos la violación de su ex secretaria y ataques contra otras nueve mujeres. También lo acusan de haber aceptado sobornos, de fraude y de obstrucción a la Justicia. En todo momento, Katzav rechazó las acusaciones que se hicieron públicas y las calificó de confabulación política en su contra. “No tenemos duda alguna acerca de su inocencia”, dijo Lior Katzav.
El detonante
Los reclamos para que renuncie se hacen cada vez más intensos, e incluso para miembros del gobierno su presencia se está volviendo inadmisible. Porque Katzav, que en el paisaje político de Israel era considerado un personaje aburrido y anodino, ha atraído sobre sí crítica y vergüenza. Fue el propio político quien puso en marcha el caso, al presentar una demanda por un supuesto intento de chantaje por parte de una ex secretaria. La mujer lo acusó de haberla obligado a acostarse con él con amenazas y reclamó dinero para permanecer callada. (DPA-Télam)







