17 Octubre 2006 Seguir en 
NUEVA YORK.- Tras diez rondas de votación en la Asamblea General de la ONU, Guatemala y Venezuela no consiguieron ayer el apoyo suficiente para ocupar el escaño en el Consejo de Seguridad que dejará vacante la Argentina a fin de año. La sesión será retomada hoy por la mañana. La tendencia en el proceso de votación secreta parece favorecer a Guatemala.
Después de empatar en la sexta vuelta, la décima instancia dejó un resultado de 110 votos para Guatemala, que cuenta con el firme apoyo de Estados Unidos, sólo 77 para Venezuela y cinco abstenciones. Ninguno de los dos países obtuvo la mayoría de dos tercios de votos necesaria para una victoria en la Asamblea General de la ONU, que nuclea a 192 naciones.
Chávez apostó fuerte
La votación se transformó en una batalla de influencias entre Estados Unidos y Venezuela. El mandatario de este país, Hugo Chávez -enemigo declarado de Washington-, ha intentado formar una alianza en Asia, Africa y el Medio Oriente para desafiar los intereses de los estadounidenses. Una derrota en el Consejo de Seguridad significaría un golpe para las ambiciones del líder venezolano de conquistar un perfil internacional más amplio.
Un discurso poco feliz
La imagen de Chávez sufrió un duro golpe cuando, en un discurso ante la ONU, en setiembre, calificó al mandatario estadounidense George W. Bush de “diablo”, y sostuvo que había dejado “olor a sulfuro” en el recinto de la asamblea. Varios embajadores admitieron que aquel discurso no fue bueno para conquistar amistades. “A muchas personas le pareció algo de mal gusto”, dijo el embajador de Tanzania, Augustine Mahiga.
El embajador de Venezuela en la ONU, Francisco Javier Arias Cárdenas, señaló que EE.UU. intentó transformar la votación en una disputa entre Caracas y Washington. Asimismo, dijo que los votos para su país son pronunciamientos de conciencia en favor del mundo en desarrollo. “Nosotros no estamos compitiendo con un país hermano, sino con el poder más grande del planeta”, dijo, y aseguró que Venezuela continuará la disputa. En América latina, los países se dividieron para las primeras rondas de votación. Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Bolivia optaron por la candidatura venezolana, mientras que México, Colombia y gran parte de las naciones centroamericanas apoyaron a Guatemala. (Reuter)
NUEVA YORK.- Para ocupar el asiento que dejará vacante la Argentina el 31 de diciembre, Guatemala y Venezuela han protagonizado una de las campañas diplomáticas más intensas en la historia de la organización. Las tensiones se incrementaron aún más cuando el presidente venezolano, Hugo Chávez, acusó a Estados Unidos de utilizar tácticas sucias para bloquear su elección. El otro asiento correspondiente a Latinoamérica lo ocupa Perú, hasta fines de 2007.
En situaciones de bloqueo, es frecuente que uno de los dos se retire o que aparezca un tercer candidato, habiendo precedentes en los que se celebraron rondas hasta diciembre sin que nadie lograra el mínimo de votos necesario. Debido a la falta de unanimidad entre sus miembros, el Grupo de Latinoamérica y el Caribe no recomendó la candidatura de ninguno de los dos. Chile confirmó que apoyaría sólo al candidato elegido por consenso. El debate en curso ha dividido a la coalición del gobierno de Michelle Bachelet.
Venezuela ha estado en el Consejo en cuatro ocasiones, mientras que Guatemala nunca ha ocupado dicho puesto. Por otra parte, Indonesia ocupará el asiento que deja vacante Japón; a su vez, Sudáfrica reemplazará a Tanzania; Bélgica a Dinamarca e Italia a Grecia.
El Consejo cuenta con cinco miembros permanentes, con derecho de veto: EE.UU., Rusia, China, Francia y Gran Bretaña. Los no permanentes son diez y son elegidos por períodos de dos años. (Reuter)
Después de empatar en la sexta vuelta, la décima instancia dejó un resultado de 110 votos para Guatemala, que cuenta con el firme apoyo de Estados Unidos, sólo 77 para Venezuela y cinco abstenciones. Ninguno de los dos países obtuvo la mayoría de dos tercios de votos necesaria para una victoria en la Asamblea General de la ONU, que nuclea a 192 naciones.
Chávez apostó fuerte
La votación se transformó en una batalla de influencias entre Estados Unidos y Venezuela. El mandatario de este país, Hugo Chávez -enemigo declarado de Washington-, ha intentado formar una alianza en Asia, Africa y el Medio Oriente para desafiar los intereses de los estadounidenses. Una derrota en el Consejo de Seguridad significaría un golpe para las ambiciones del líder venezolano de conquistar un perfil internacional más amplio.
Un discurso poco feliz
La imagen de Chávez sufrió un duro golpe cuando, en un discurso ante la ONU, en setiembre, calificó al mandatario estadounidense George W. Bush de “diablo”, y sostuvo que había dejado “olor a sulfuro” en el recinto de la asamblea. Varios embajadores admitieron que aquel discurso no fue bueno para conquistar amistades. “A muchas personas le pareció algo de mal gusto”, dijo el embajador de Tanzania, Augustine Mahiga.
El embajador de Venezuela en la ONU, Francisco Javier Arias Cárdenas, señaló que EE.UU. intentó transformar la votación en una disputa entre Caracas y Washington. Asimismo, dijo que los votos para su país son pronunciamientos de conciencia en favor del mundo en desarrollo. “Nosotros no estamos compitiendo con un país hermano, sino con el poder más grande del planeta”, dijo, y aseguró que Venezuela continuará la disputa. En América latina, los países se dividieron para las primeras rondas de votación. Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Bolivia optaron por la candidatura venezolana, mientras que México, Colombia y gran parte de las naciones centroamericanas apoyaron a Guatemala. (Reuter)
Hasta ahora no surgió el candidato de consenso
NUEVA YORK.- Para ocupar el asiento que dejará vacante la Argentina el 31 de diciembre, Guatemala y Venezuela han protagonizado una de las campañas diplomáticas más intensas en la historia de la organización. Las tensiones se incrementaron aún más cuando el presidente venezolano, Hugo Chávez, acusó a Estados Unidos de utilizar tácticas sucias para bloquear su elección. El otro asiento correspondiente a Latinoamérica lo ocupa Perú, hasta fines de 2007.
En situaciones de bloqueo, es frecuente que uno de los dos se retire o que aparezca un tercer candidato, habiendo precedentes en los que se celebraron rondas hasta diciembre sin que nadie lograra el mínimo de votos necesario. Debido a la falta de unanimidad entre sus miembros, el Grupo de Latinoamérica y el Caribe no recomendó la candidatura de ninguno de los dos. Chile confirmó que apoyaría sólo al candidato elegido por consenso. El debate en curso ha dividido a la coalición del gobierno de Michelle Bachelet.
Venezuela ha estado en el Consejo en cuatro ocasiones, mientras que Guatemala nunca ha ocupado dicho puesto. Por otra parte, Indonesia ocupará el asiento que deja vacante Japón; a su vez, Sudáfrica reemplazará a Tanzania; Bélgica a Dinamarca e Italia a Grecia.
El Consejo cuenta con cinco miembros permanentes, con derecho de veto: EE.UU., Rusia, China, Francia y Gran Bretaña. Los no permanentes son diez y son elegidos por períodos de dos años. (Reuter)







