17 Octubre 2006 Seguir en 
Pyongyang.- Corea del Norte afirmó ayer que no acatará la resolución 1.718 de las Naciones Unidas, que le impuso sanciones por el test nuclear que realizó el 9 de octubre.
"Nuestra postura es clara y firme. No reconocemos y no acataremos la resolución, que fue adoptada bajo las presiones de Estados Unidos", dijeron fuentes diplomáticas norcoreanas a la agencia rusa Interfax. Las mismas fuentes indicaron que Corea del Norte sigue defendiendo la desnuclearización de la península coreana.
La resolución exige al régimen norcoreano la suspensión inmediata de sus actividades nucleares y prohíbe la venta o transferencia a Pyongyang de cualquier tipo de material relacionado con armas "no convencionales". Además, dispone que Pyongyang reanude sin condiciones las conversaciones sobre su programa nuclear con Corea del Sur, China, Rusia, Estados Unidos y Japón, negociaciones que se conocen como "a seis bandas".
Por su parte, el "número dos" del gobierno norcoreano, Kim Yong Nam, calificó al test nuclear realizado por Pyongyang como evento histórico. "El aislamiento y opresión de Corea del Norte por parte de Estados Unidos es una situación terrible", aseguró Kim.
En tanto, EEUU confirmó que Corea del Norte realizó un ensayo de bomba atómica, hecho que comprobó mediante el examen de aire en la zona de la explosión.
"Análisis del aire recolectado el 11 de octubre (dos días después de la prueba) detectaron residuos radioactivos que confirman que se realizó una explosión atómica subterránea en la cercanías de Punggye, el 9 de octubre", dijo la oficina del director nacional de Inteligencia (CIA), John Negroponte. (Télam)
"Nuestra postura es clara y firme. No reconocemos y no acataremos la resolución, que fue adoptada bajo las presiones de Estados Unidos", dijeron fuentes diplomáticas norcoreanas a la agencia rusa Interfax. Las mismas fuentes indicaron que Corea del Norte sigue defendiendo la desnuclearización de la península coreana.
La resolución exige al régimen norcoreano la suspensión inmediata de sus actividades nucleares y prohíbe la venta o transferencia a Pyongyang de cualquier tipo de material relacionado con armas "no convencionales". Además, dispone que Pyongyang reanude sin condiciones las conversaciones sobre su programa nuclear con Corea del Sur, China, Rusia, Estados Unidos y Japón, negociaciones que se conocen como "a seis bandas".
Por su parte, el "número dos" del gobierno norcoreano, Kim Yong Nam, calificó al test nuclear realizado por Pyongyang como evento histórico. "El aislamiento y opresión de Corea del Norte por parte de Estados Unidos es una situación terrible", aseguró Kim.
En tanto, EEUU confirmó que Corea del Norte realizó un ensayo de bomba atómica, hecho que comprobó mediante el examen de aire en la zona de la explosión.
"Análisis del aire recolectado el 11 de octubre (dos días después de la prueba) detectaron residuos radioactivos que confirman que se realizó una explosión atómica subterránea en la cercanías de Punggye, el 9 de octubre", dijo la oficina del director nacional de Inteligencia (CIA), John Negroponte. (Télam)







