16 Octubre 2006 Seguir en 
JERUSALEN.- La presión sobre el presidente israelí, Moshe Katsav, para que renuncie aumentaba hoy después de que la policía recomendara acusarlo de violación en un escándalo sexual que afecta a una institución pública que los israelíes consideran por encima de la política habitual.
Katsav, cuya posición es principalmente protocolar y es ampliamente considerado una fuerza unificadora en un país con profundas divisiones políticas, ha negado haber actuado mal y dijo que es víctima de "un linchamiento público sin juicio".
En un comunicado conjunto que culmina con semanas de investigaciones, el Ministerio de Justicia y la policía nacional israelíes dijeron que habían reunido pruebas de que Katsav, un político veterano, "cometió delitos sexuales como violación y abuso sexual a la fuerza y sin consentimiento", contra mujeres que trabajaban para él.
Dependerá del fiscal general, Menachem Mazuz, sopesar si acusa a Katsav, de 60 años, y una fuente policial dijo que la decisión se tomará en unas dos semanas.
Desde la fundación de Israel en 1948, han rondado rumores sobre supuestos escándalos sexuales de destacados políticos. Un ministro -que niega haber cometido ningún delito- está siendo juzgado actualmente por una acusación de que besó a una soldado contra su voluntad.
Pero ningún político israelí ha sido acusado de ningún delito sexual grave, y Katsav podría afrontar hasta 16 años en prisión si fuera juzgado y hallado culpable de violación.
Comentaristas de los principales periódicos de Israel dijeron que era hora de que Katsav, que ha mantenido una serie de puestos ministeriales como miembro del Likud, dimitiera. (Reuters)
Katsav, cuya posición es principalmente protocolar y es ampliamente considerado una fuerza unificadora en un país con profundas divisiones políticas, ha negado haber actuado mal y dijo que es víctima de "un linchamiento público sin juicio".
En un comunicado conjunto que culmina con semanas de investigaciones, el Ministerio de Justicia y la policía nacional israelíes dijeron que habían reunido pruebas de que Katsav, un político veterano, "cometió delitos sexuales como violación y abuso sexual a la fuerza y sin consentimiento", contra mujeres que trabajaban para él.
Dependerá del fiscal general, Menachem Mazuz, sopesar si acusa a Katsav, de 60 años, y una fuente policial dijo que la decisión se tomará en unas dos semanas.
Desde la fundación de Israel en 1948, han rondado rumores sobre supuestos escándalos sexuales de destacados políticos. Un ministro -que niega haber cometido ningún delito- está siendo juzgado actualmente por una acusación de que besó a una soldado contra su voluntad.
Pero ningún político israelí ha sido acusado de ningún delito sexual grave, y Katsav podría afrontar hasta 16 años en prisión si fuera juzgado y hallado culpable de violación.
Comentaristas de los principales periódicos de Israel dijeron que era hora de que Katsav, que ha mantenido una serie de puestos ministeriales como miembro del Likud, dimitiera. (Reuters)







