"Lluvia de estrellas en Roma: Nicole es la primera", publicó el diario "Il Messaggero". Y es que hasta el próximo 21 de octubre se ha anunciado la presencia de un gran número de estrellas, desde Leonardo DiCaprio hasta Martin Scorsese, pasando por Richard Gere o Luc Besson, entre muchos otros. Roma desafía así al legendario Festival de Venecia.
Un periodista preguntó a Kidman, vestida con una elegante falda negra de satén y un top beige si iba a serle infiel a la muestra del Lido. "No, no, el festival de Roma llegó en el momento adecuado para nuestra película FUR", se apresuró a contestar la actriz, que tan sólo intentaba limar asperezas entre la ciudad de los canales y la capital. "Yo apoyo a Italia y amo tanto Venecia como Roma", añadió la australiana de forma salomónica. En la víspera se rindió un homenaje a sir Sean Connery. El actor escocés, rostro memorable de las aventuras de James Bond, recibió en la ópera romana un premio por su trayectoria, una pequeña estatua de Marco Aurelio realizada por la casa Bulgari. "Con este ?Marco Aurelio? me siento como si me hubiesen coronado emperador", manifestó Connery expresando así su agradecimiento. En la velada, el director de orquesta Riccardo Muti dirigió un concierto de música de cine compuesta por el italiano Nino Rota (1911-1979), creador conocidas bandas sonoras de películas.
La actriz justificó su desnudo en una película
Cuando se le consultó a Nicole Kidman sobre la decisión de desnudarse (que en el filme se va posponiendo hasta el final), la actriz dijo que no comprendía la curiosidad "malsana". "Si el filme lo requiere, si importa que el personaje lo haga, no tengo problemas", dijo. Otro tema urticante es el de la fidelidad. "Siempre es difícil combinar carrera y vida familiar. Cuando me divorcié pude por fin explorar plenamente mis posibilidades, cosa que no había hecho durante mi matrimonio, porque temía traicionar a mi pareja. No tengo respuestas con respecto a la fidelidad en el amor, pero sí creo que en el arte la libertad es esencial". La artista Diane Arbus, a la que interpreta Kidman, se quitó la vida hace 35 años, y está considerada una de las fotógrafas más revolucionarias del siglo XX. Y Kidman, tras su espectacular desnudo en los escenarios londinenses del West End, vuelve a despojarse de toda la ropa en este filme. (DPA)







