El festejo estuvo ausente en Bolivia

Seguidilla de conflictos sectoriales. La Paz fue escenario de violentos incidentes callejeros a raíz de una huelga de colectiveros.

DIA AGITADO. Mineros asalariados protestan por calles de La Paz.  REUTER
DIA AGITADO. Mineros asalariados protestan por calles de La Paz. REUTER
11 Octubre 2006
LA PAZ.- En medio de serios conflictos sectoriales y de rumores de golpe de Estado, Bolivia cumplió ayer, sin celebraciones, 24 años de democracia ininterrumpida. El gobierno de Evo Morales le resto trascendencia a la posibilidad de una desestabilización institucional, pese a que el propio Morales ha venido denunciado desde hace seis meses la existencia de un supuesto complot de la derecha opositora contra su gestión.
Bolivia, el país más pobre e inestable de Sudamérica, con casi dos centenares de alzamientos militares en sus 181 años de vida, vive en democracia desde el 10 de octubre de 1982, cuando la asunción del izquierdista Hernán Siles Zuazo puso fin a casi dos décadas de cruentas dictaduras. El orden institucional no fue quebrantado formalmente en casi un cuarto de siglo de permanente crisis económica, pero las protestas que forzaron las renuncias de dos presidentes en los tres últimos años parecen estar resurgiendo.

Varios frentes de tormenta
El más violento de últimos conflictos sectoriales ocurrió la semana pasada en la mina de estaño de Huanuni, donde enfrentamientos entre mineros asalariados y cooperativistas dejaron al menos 16 muertos, un centenar de heridos y graves daños materiales. Trabajadores enrolados en la Central Obrera Boliviana (COB), mayoritariamente mineros y maestros, marcharon ayer en La Paz para denunciar la responsabilidad del gobierno de Evo Morales en los cruentos choques ocurridos en Huanuni. La movilización complementó un paro nacional y se desarrolló en medio de un caos generado por la huelga de choferes de La Paz, que rechazan un plan de reordenamiento vial impulsado por la alcaldía. Choferes y pobladores se enfrentaron con palos y piedras en el centro capitalino. Los transportistas cumplen su segundo día de huelga por tiempo indefinido. La policía reportó a un periodista extranjero herido en el rostro, en los choques en el centro de la ciudad, cuyas zonas estratégicas son controladas por el Ejército y la Policía.
Respecto de la batalla librada por los mineros en el cerro Posokoni, donde se halla el yacimiento de estaño más grande del país, una comisión de sindicalistas y letrados analiza si hay causas para pedir juicio de responsabilidad contra el ex ministro de Minería, el cooperativista Walter Villarroel; y los ministros de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, y de Gobierno, Alicia Muñoz. La semana pasada, mineros asalariados y cooperativistas se enfrentaron durante dos días por el control del yacimiento. El gobierno culpó a los cooperativistas por la guerra que se libró en Huanuni, y este sector rompió la alianza que había forzado con el gobierno. La cuestión se tornó más compleja luego de que, el lunes, el sector cooperativista abandonó una reunión con funcionarios, al no obtener respuesta a sus reclamos de mejor atención para los heridos y de indemnizaciones para viudas y huérfanos de Huanuni. Ayer se reunieron en Oruro representantes de todas las cooperativas mineras del país para unificar sus reclamos. Los asalariados hicieron lo propio en Huanuni y pidieron al gobierno que militarice el pueblo porque temen una nueva guerra. (AFP-NA-Télam)


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