10 Octubre 2006 Seguir en 
ESTOCOLMO.- El anuncio del Premio Nobel de Literatura 2006 el próximo jueves es objeto de numerosos rumores en los círculos literarios, que este año se inclinan nuevamente por el peruano Mario Vargas Llosa, el norteamericano Philip Roth, el israelí Amos Oz y el sirio Adonis.
El mexicano Carlos Fuentes, el surcoreano Ko Un y el holandés Cees Noteboom también están bien ubicados en la lista elaborada en base a estas especulaciones, así como el británico de origen indio Salman Rushdie y el polaco Ryszard Kapuscinski.
La Academia sueca, que todos los años adjudica esta prestigiosa recompensa desde la creación de los Premios Nobel, en 1901, guarda como siempre un mutismo total.
"Parece que actualmente somos muy herméticos, en otras oportunidades había infidencias y la academia era un verdadero colador", bromea su secretario perpetuo, Horace Engdahl.
Ninguna lista de candidatos debe salir de esta institución, y sus miembros, que han prometido guardar el secreto, están obligados a utilizar nombres en código si se refieren a los candidatos al Nobel de Literatura en un lugar público.
"Lo único claro, explícito, es que la literatura de testimonio tiene el viento en popa", afirmó Jonas Axelsson, de Bonnier, una de las principales editoriales suecas.
"Nosotros a menudo pensamos que los escritores procedentes de diversas regiones devastadas por la guerra podían ser galardonados", explicó a la AFP, agregando que este año "Amos Oz sería apropiado".
Según este editor, la atribución del premio al húngaro Imre Kertész en 2002 y luego al sudafricano J.M. Coetzee en 2003 revelan el interés de la Academia, y en particular el de su secretario perpetuo, Horace Engdahl, por esta literatura que da testimonio de una realidad.
En 2001, para marcar el centenario del premio, la Academia organizó un simposio sobre el tema de la literatura de testimonio.
Al igual que los otros premios, el Nobel de Literatura está dotado de 10 millones de coronas suecas, aproximadamente 1,08 millones de euros, 1,37 millones de dólares. (AFP)
El mexicano Carlos Fuentes, el surcoreano Ko Un y el holandés Cees Noteboom también están bien ubicados en la lista elaborada en base a estas especulaciones, así como el británico de origen indio Salman Rushdie y el polaco Ryszard Kapuscinski.
La Academia sueca, que todos los años adjudica esta prestigiosa recompensa desde la creación de los Premios Nobel, en 1901, guarda como siempre un mutismo total.
"Parece que actualmente somos muy herméticos, en otras oportunidades había infidencias y la academia era un verdadero colador", bromea su secretario perpetuo, Horace Engdahl.
Ninguna lista de candidatos debe salir de esta institución, y sus miembros, que han prometido guardar el secreto, están obligados a utilizar nombres en código si se refieren a los candidatos al Nobel de Literatura en un lugar público.
"Lo único claro, explícito, es que la literatura de testimonio tiene el viento en popa", afirmó Jonas Axelsson, de Bonnier, una de las principales editoriales suecas.
"Nosotros a menudo pensamos que los escritores procedentes de diversas regiones devastadas por la guerra podían ser galardonados", explicó a la AFP, agregando que este año "Amos Oz sería apropiado".
Según este editor, la atribución del premio al húngaro Imre Kertész en 2002 y luego al sudafricano J.M. Coetzee en 2003 revelan el interés de la Academia, y en particular el de su secretario perpetuo, Horace Engdahl, por esta literatura que da testimonio de una realidad.
En 2001, para marcar el centenario del premio, la Academia organizó un simposio sobre el tema de la literatura de testimonio.
Al igual que los otros premios, el Nobel de Literatura está dotado de 10 millones de coronas suecas, aproximadamente 1,08 millones de euros, 1,37 millones de dólares. (AFP)







