"La actuación es una; yo me siento cómodo en todo, con todas las posibilidades de expresión", le responde a LA GACETA durante una entrevista, añadiendo que también es coautor y coguionista. Por eso, no tiene que elegir a la hora de trabajar en un set o en un escenario. "Lo que me interesa, fundamentalmente, es hacer cosas que sean testigos de su tiempo y que tengan que ver con los ideales de uno", sintetiza; "no hago generalmente cine de industria", indica.
Protagonista del filme "Paraíso, paraíso", que se graba en esta ciudad, LA GACETA conversó con Liporace, en una casa donde se ruedan las escenas, en una mesa de Navidad, entre actrices que se maquillaban, actores que estudian sus textos y técnicos que, con sus cámaras y cables, se preparaban para una escena. "Nosotros descubrimos a través del cine que tenemos un país dividido y el gobierno nacional debe estar atento a unirlo, a través de polos de desarrollo, como existe en San Luis", dijo el actor, bregando por otra política. "Creo que la película ?Paraíso, paraíso? marca la decadencia de la clase media de una manera maravillosa y con mucho humor. Se trata de un matrimonio que acepta a un chico que acaba de salir de la cárcel, y de esta manera va aceptando todo lo marginal; es un modo de construir una imagen de una Argentina que desconocemos, pero que es real", relató el actor.
- Se habla de un nuevo cine nacional, ¿cuál es su opinión?
- No hay un nuevo cine nacional... está el bueno y el malo. El cine es una expresión y arte, y muchas cosas a la vez, pero siempre es el mismo cine... puede haber realizadores mejores que otros, libros y actores mejores que otros, pero, en general, hay un solo cine.
- Pero hay un fenómeno...
- Se trata del cine de carácter testimonial, pero no que hay desconocer que este existe gracias al cine de industria argentina. Creo que a todos estos realizadores los une una misma temática, además del reconocimiento internacional, que es hablar de sus propias cosas; poner la cámara para adentro, no poner la cámara para afuera, como se hace en el cine de industria. Hay una mirada íntima e internalizada que es excepcional. Me parece muy importante lo que sucede, porque es la necesidad de los jóvenes de expresarse, de mostrar incluso sus falencias y carencias.







