León Gieco se reivindica como un revolucionario del rock

El cantautor dijo, en diálogo telefónico con LA GACETA, que mantiene la posición con la que entró a este mundillo. "Yo sigo luchando", afirmó.

01 Octubre 2006
"Yo sigo luchando y haciendo un rock revolucionario", afirmó, de manera tajante, León Gieco en diálogo telefónico con LA GACETA, cuando se le consultó sobre los dichos de Sting, quien dijo que esta música perdió la rebeldía con la que nació.
"Para muchos, el rock dejó de ser revolucionario con los Beatles, pero lo cierto es que, aunque hay muchos músicos que especulan, sigue habiendo los que abordan temas sociales, los que se involucran directamente con la realidad y que pelean desde su lugar en el mundo", aseguró el autor de "Hombres de hierro".
Como ejemplo, León señaló que en su último disco ("Por favor, perdón y gracias"), hay temas de fuerte contenido de reivindicación social, que en varios casos merecieron polémicas a gran escala; tal fue el caso de "Santa Tejerina", dedicado a Romina Tejerina, la chica jujeña condenada por haber matado a su bebé, producto de una violación.
"Le canto a Pocho Lepratti (asesinado por la Policía santafecina en 2001), a las Madres de Plaza de Mayo, a Juan Cabandié (hijo de desaparecidos recuperado en 2003), a la memoria... y sigo pidiendo que los genocidas de la dictadura estén en cárceles comunes", señaló.

Cambiar el mundo
Pero León es consciente de las limitaciones de un artista. "Sé que no voy a cambiar el mundo con una canción, como se creía en los 70. Pero mientras estoy de paso en este mundo, voy a seguir peleando por la paz, la justicia y la igualdad, porque mis canciones estén pegadas a la vida", dijo.
León es uno de los pilares fundamentales de la historia del rock argentino, y posiblemente un ejemplo de continuidad y perseverancia. Conoce de cerca el mundillo de la música popular desde hace más de 30 años, y sufrió en carne propia la persecución durante la dictadura. Y también es considerado un ejemplo ya que trabaja desde hace mucho tiempo con un sello multinacional, pero sin haber cedido posiciones políticas, ideológicas o artísticas.

Un nuevo cimbronazo moviliza a los tucumanos

El mundillo del rock tucumano se puso en alerta nuevamente. El aparente error de interpretación respecto de la prohibición de hacer recitales en los colegios generó que los músicos y muchos fans se pusieran en contacto vía e-mail o por foros cerrados en internet, para planear algún tipo de medida de fuerza. Todavía no se difundió qué harán.
El rock siempre tuvo problemas. Después de la tragedia de Cromagnon la situación empeoró en todo el país, y los pocos lugares que se abrían para este estilo se cerraron. Eso llevó a varias bandas locales a reunirse y a pelear por esos espacios, pero según señalaron algunos músicos en esos foros, las respuestas y las promesas oficiales aún no se terminaron de cumplir.
"Las bandas ya demostramos que se pueden lograr algunos parciales pero importantes triunfos con la unidad", dijo esta semana, en una carta abierta, Daniel Araóz, manager de la banda Vital y uno de los promotores del Movimiento del Rock Tucumano, que logró la reapertura del Palacio de los Deportes.

Punto de vista - Aún goza de buena salud
Por Luis Albornoz - Guitarrista de Redd


Pese a las declaraciones de Sting acerca de la muerte del pop y agonía del rock, ambas corrientes gozan de buena salud.
Es común entre la gente que tiene formación clásica referirse a otros géneros de esta manera, sin detenerse a pensar que ellos constituyen el idioma urbano de las ciudades. En realidad muchísimo más que la música de 400 años de antigüedad, la cual hoy no representa a nadie y se constituye en reservorio cultural destinado a la formación de quienes hacen profesión de ella.
El rock no agoniza... está mutando. Nos acerca a un idioma universal que instala costumbres análogas en cualquier lugar del planeta. Y no es sólo una cosa de consumo. Si no, hay que ver concierto de Audioslave en Cuba.
Hoy no importa demasiado si lo interpretado se parece a algo. Hasta es casi buscado como un mecanismo de identificación y de pertenencia a determinadas corrientes.
En nuestra adolescencia (tengo la misma edad de Sting) eso era pecado mortal. Algunos años después es impensable un evento masivo sin ese color, casi como un fondo de cocción. Y eso no morirá nunca, porque es lo que nos identifica.

Voces de rebeldía

- "Nadie agoniza... querido. Salvo tu pobre oído" (Litto Nebbia, en respuesta a Sting vía e-mail a LA GACETA).

- "El movimiento rockero trató de mantenerse al margen de las manifestaciones políticas, salvo cuando se le aplicaba la censura. Siempre constituyó una resistencia cultural y una resistencia política" (José Nun, secretario de Cultura de la Nación).

- "Algo pasa que no se habilitan ciertos lugares para el rock, pero sí para otros estilos. Estamos de acuerdo en que tiene que haber seguridad en los recitales, pero no prohibiciones y restricciones" (Tony Molteni, cantante de Karma Sudaca).

- "Es una situación ambigua, porque hay una explosión creativa y un nivel que no tiene nada que envidiarle a Buenos Aires. La otra cara es que no hay estructura para aprovechar ese potencial, ni quién apoye la movida. Está todo dado para hacer de Tucumán la capital del rock, pero no se hace más que sofocar un fenómeno que es mágico" (Daniel Fares, guitarrista de Harakiri).

- "El mayor peligro es que seamos empujados a la clandestinidad y a la ilegalidad, porque no vamos a dejar de tocar. Queremos hacerlo bien, de manera digna y segura" (Darío Souza, de Burritos).

- "Imagina que no hay cielo ni infierno, sólo existe el firmamento. Que no hubiera países, ni religión, ni posesiones, que toda la gente viva en paz y en hermandad". (John Lennon, del tema "Imagina").









u "Párate, levantate; pelea por tus derechos. No dejes de pelear. (Bob Marley, de "Get up, stand up").

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