Lula distribuye las culpas por el escándalo político

Culpó al ex jefe de su partido, Ricardo Berzoini, de haber sido el cerebro del complot electoral contra líderes de la oposición. Nueva denuncia contra un candidato del PT.

26 Septiembre 2006
RIO DE JANEIRO.- El presidente Luiz Inácio Lula da Silva culpó al ex jefe de su partido, Ricardo Berzoini, de haber sido el cerebro del fallido complot electoral contra líderes de la oposición. Lula acusó al diputado Berzoini de haber contratado a  “una banda de locos” para intentar una maniobra contra el socialdemócrata José Serra, firme candidato a la gobernación del Estado de San Pablo, y contra el también socialdemócrata Geraldo Alckmin, rival de Lula en la elección presidencial del domingo.
Ocho personas, entre ellas Freud Godoy, cercano asesor de Lula, integraban esta supuesta “banda” que movilizó U$S 800.000 para involucrar a Serra en un fraude millonario al Estado por medio de la adquisición de ambulancias sobrevaluadas. Esta maniobra se perpetró durante el gobierno anterior, cuando Serra era ministro de Salud. Decenas de legisladores se hallan bajo investigación.
El complot quedó expuesto hace poco más de una semana, cuando la Policía detuvo a dos militantes del PT que se aprestaban a comprar documentos y fotos que implicaban a Serra en la llamada “mafia de las ambulancias”. Como ocurrió con otros graves casos de irregularidades que involucraron al PT, Lula ha insistido en que fue traicionado por estrechos colaboradores. “Quiero saber de dónde salió ese dinero y quién montó esa barbaridad”, sostuvo.

La “mafia de los vampiros”
Mientras Lula se esforzaba por despegarse de esta maniobra polítiica, un nuevo escándalo opacó su campaña. Ayer, el Ministerio Público del distrito de Brasilia denunció por corrupción a Humberto Costa, ex ministro de Salud de Lula y candidato oficialista a gobernador del Estado de Pernambuco (nordeste). Costa fue acusado de tener nexos con una red como “mafia de los vampiros”, que comercializaba derivados de la sangre. Esta organización operaba desde la década de 1990 y fue desarticulada en 2004 por la Policía Federal. La mafia causó perjuicios por U$S 55 millones al Tesoro.
Hasta ahora, los sondeos muestran que Lula será reelecto sin necesidad de una segunda vuelta. Alckmin encabezó anoche en San Pablo un acto denominado “Por un Brasil decente”, durante cuyo transcurso acusó al presidente y a su izquierdista Partido de los Trabajadores (PT), de estar vinculados a organizaciones criminales. Observadores estiman que Alckmin podría sumar votos para una segunda ronda. (AFP-NA)


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