25 Septiembre 2006 Seguir en 
BUENOS AIRES.- Uno de los guitarristas del grupo Callejeros, Maximiliano Djerfy, aseguró hoy que prefiere matarse a tener que ir preso si es que la justicia decide condenarlo por la tragedia del boliche República Cromañón.No obstante, evaluó que la causa por el incendio del 30 de diciembre de 2004, que dejó 194 víctimas, "va a quedar en la nada como pasó con la AMIA", y advirtió que puede volver a suceder una tragedia de ese estilo."Yo voy a muchos recitales, y en algunos lugares cerrados veo el mismo techo que tenía Cromañón, así que si a algún chico se le ocurre tirar una bengala, se repite el desastre", alertó en declaraciones a Radio Del Plata."Esto va a quedar en la nada, como la AMIA. Todavía nadie sabe quién fue el que habilitó el lugar para que se hiciera un recital cuando había material altamente inflamable y peligroso", explicó."Maxi" Djerfy confesó que su vida dio un vuelco después de aquella noche, y dijo que "tal vez algún día se sepa por lo que pasamos, nadie se lo imagina".Es que los integrantes de la banda perdieron numerosos familiares y amigos en la tragedia, algo que el guitarrista sintió en el recital del pasado jueves en Córdoba, que significó la vuelta a los escenarios de Callejeros."Estoy desahogado y un poco triste también, porque mirar al palco donde estaban los familiares me hacía mal, faltaban un montón, había veces que no podía mirar porque podía quebrarme arriba del escenario y ahí tengo que tocar", confió emocionado.Y sobre el show agregó: "Los chicos estaban contentos, todo salió bárbaro, sin incidentes".Djerfy, de 31 años, graficó cómo se siente la banda a casi un año y diez meses del hecho: "Estamos jodidos, seguimos jodidos, faltaba que nos vinieran a pegar un tiro: la mitad de la vida se nos acabó ese 30 de diciembre".Confirmó que el próximo recital de la banda sería el 13 de octubre en La Rioja, según se los comunicó el productor José Palazzo, quien gestionó el recital en Córdoba.Por otra parte, el guitarrista dijo no estar de acuerdo con el "santuario" que familiares de las víctimas armaron en la esquina de Mitre y Ecuador, en el barrio de Once."Parece el cementerio de la Recoleta. A mí eso no me gusta, me gustaría que hicieran una escuela, o un hospital, algo que dé vida", consideró.En tanto, Djerfy volvió a desvincular a la banda con la tragedia de Cromañón, causa por la que se encuentran procesados y podrían terminar en la cárcel."Antes de ir en cana me mato. A nosotros nos dicen ´tienen que tocar allí´ y vamos, no sabemos nada del local, ni del dueño", sentenció. (NA)







