25 Septiembre 2006 Seguir en 
"Para nosotros la música es un elemento dinámico, cambiante y espontáneo. Como lo es la misma naturaleza". La afirmación pertenece a Ulises Labaronnie, fundador y líder del grupo Ensamble Circular, que se presentará esta noche a las 22, en la sala Olga Hynes O?Connor (San Martín 251).
El músico, que llegó a Tucumán acompañado por Sebastián Heynig Pepper (otro de los integrantes de la agrupación), explicó a LA GACETA que en esta oportunidad presentarán el espectáculo "El ojo invisible". "Se trata de un trabajo multimedia de arte experimental en el que la música y la imágenes fluyen en una perfecta comunión que apela a los sentidos del espectador", comentó Labaronnie.
Ensamble Circular ya había actuado anteriormente en Tucumán, aunque con un espectáculo totalmente distinto.
"Ahora estamos en una etapa diferente del grupo. Por eso, este espectáculo tiene un criterio más experimental. Sentimos que estamos volviendo a nuestros orígenes, después de haber experimentado con la música un poco más melódica", agregó Heynig Pepper.
En "El ojo invisible" hay música electrónica generada por un sintetizador y también instrumentos de viento poco convencionales como el douduk armenio (que es una suerte de oboe realizado con madera de damasco), flautas de bambú o el poco conocido didjeridu, un instrumento de viento ancestral utilizado por los aborígenes de Australia. Todo esto, unido a un video con imágenes de distintos lugares de la Argentina tomadas por los mismos integrantes del grupo. "Este es un espectáculo que no tiene guión, ni canciones, ni programa. Es pura melodía en coincidencia con las imágenes y responde a un concepto más bien espontáneo. Por eso, nuestros espectáculos son únicos e irrepetibles. Nunca una función es igual a otra", destacó Labaronnie.
El espectáculo está complementado además por la proyección de signos, símbolos, letras y sonidos de lenguas ancestrales. "Siempre nos gustó trabajar con la mitología antigua y hace varios años que venimos investigando los símbolos comunes a distintas culturas, como por ejemplo, la serpiente que se muerde la cola, el tridente o el triángulo, que son como células basales de los diferentes alfabetos. Nuestra intención es apelar a la memoria genética del espectador. Sin establecer una barrera entre lo antiguo y lo moderno, sino más bien tomar el punto más actual de nuestra historia y relacionarlo con lo más basal del hombre a través de las imágenes y de la música", concluyó.
Ensamble Circular se completa con Patricia Pilgrim, en voces, percusión, edición de videos y pinturas.
En vivo, el grupo crea una intensa atmósfera, con diferentes climas que se suceden entre ritmos y remansos y momentos de gran confluencia de sonidos distintos.
El músico, que llegó a Tucumán acompañado por Sebastián Heynig Pepper (otro de los integrantes de la agrupación), explicó a LA GACETA que en esta oportunidad presentarán el espectáculo "El ojo invisible". "Se trata de un trabajo multimedia de arte experimental en el que la música y la imágenes fluyen en una perfecta comunión que apela a los sentidos del espectador", comentó Labaronnie.
Ensamble Circular ya había actuado anteriormente en Tucumán, aunque con un espectáculo totalmente distinto.
"Ahora estamos en una etapa diferente del grupo. Por eso, este espectáculo tiene un criterio más experimental. Sentimos que estamos volviendo a nuestros orígenes, después de haber experimentado con la música un poco más melódica", agregó Heynig Pepper.
En "El ojo invisible" hay música electrónica generada por un sintetizador y también instrumentos de viento poco convencionales como el douduk armenio (que es una suerte de oboe realizado con madera de damasco), flautas de bambú o el poco conocido didjeridu, un instrumento de viento ancestral utilizado por los aborígenes de Australia. Todo esto, unido a un video con imágenes de distintos lugares de la Argentina tomadas por los mismos integrantes del grupo. "Este es un espectáculo que no tiene guión, ni canciones, ni programa. Es pura melodía en coincidencia con las imágenes y responde a un concepto más bien espontáneo. Por eso, nuestros espectáculos son únicos e irrepetibles. Nunca una función es igual a otra", destacó Labaronnie.
El espectáculo está complementado además por la proyección de signos, símbolos, letras y sonidos de lenguas ancestrales. "Siempre nos gustó trabajar con la mitología antigua y hace varios años que venimos investigando los símbolos comunes a distintas culturas, como por ejemplo, la serpiente que se muerde la cola, el tridente o el triángulo, que son como células basales de los diferentes alfabetos. Nuestra intención es apelar a la memoria genética del espectador. Sin establecer una barrera entre lo antiguo y lo moderno, sino más bien tomar el punto más actual de nuestra historia y relacionarlo con lo más basal del hombre a través de las imágenes y de la música", concluyó.
Ensamble Circular se completa con Patricia Pilgrim, en voces, percusión, edición de videos y pinturas.
En vivo, el grupo crea una intensa atmósfera, con diferentes climas que se suceden entre ritmos y remansos y momentos de gran confluencia de sonidos distintos.







