Una explosión estremece a Bagdad

Las peores perspectivas enmarcan el inicio del mes de ayuno de los musulmanes en Irak. Un coche bomba estalló frente a una estación.

SIN FUTURO. Ante los restos del coche bomba, un chiíta iraquí parece preguntarse cuándo llegará la paz.
SIN FUTURO. Ante los restos del coche bomba, un chiíta iraquí parece preguntarse cuándo llegará la paz.
24 Septiembre 2006
BAGDAD.- La explosión de un coche bomba junto a una estación de servicio en Ciudad Sadr, un populoso suburbio de mayoría chiíta situado al este de Bagdad, causó al menos 30 muertos y decenas de heridos. El atentado, que se produjo ayer, a pocas horas del comienzo del Ramadán, el mes de ayuno musulmán, también originó el incendio de un depósito de petróleo de la estación expendedora.
La mayoría de víctimas eran mujeres y niños que se habían congregado en el lugar para aprovisionarse de gas para cocinar y preparar los alimentos especiales para estas fechas, con los que los musulmanes se nutren luego de cada puesta del sol, como marca la tradición.

Lucha por el poder
Un grupo insurgente autodenominado Jamaat Jund al Sahaba (Escuadrón Militar de los Compañeros del Profeta) se atribuyó el atentado. Mediante un comunicado difundido por internet, la organización insurgente explicó que el ataque -uno de los más sangrientos en meses en la capital iraquí- formaba parte de una lucha por el poder, pero que sobre todo era una respuesta "a los crímenes del Ejército Al Dujal contra nuestro pueblo sunnita en Bagdad". Al Dujal es una milicia chiíta, a la que los sunnitas han responsabilizado por el incendio de mezquitas, secuestros y asesinatos de miembros de esta comunidad en Bagdad, y de prestar apoyo a los "cruzados", término con el que los islamitas radicales hacen referencia a las tropas estadounidenses en Irak.
El Pentágono había anticipado un incremento de las actividades insurgentes y terroristas durante el Ramadán. Hasta ahora, Washington ha admitido que Irak se encuentra en los umbrales de una guerra civil. Sin embargo, observadores de la ONU y analistas independientes afirman que la confrontación entre chiítas y sunnitas ha alcanzado un nivel que amenaza con destruir la frágil estructura institucional lograda por dirigentes políticos iraquíes con el auspicio de Estados Unidos. (DPA)

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