24 Septiembre 2006 Seguir en 
“El alma de papá”, la última obra del dramaturgo Carlos Gorostiza, se representará en esta ciudad el próximo viernes, a las 22, en el teatro Alberdi.
Bajo la dirección de Daniel Marcove, actúan Mabel Manzotti, Eduardo Blanco, Juan Manuel Tenuta y Javier Lombardo.
“El alma de papá”, que fue escrita especialmente para el público del interior del país, según informó la producción, narra la historia y vivencia de la relación entre un hijo (Eduardo Blanco) y su padre (Juan Manuel Tenuta), y cómo entiende el primero el instante de la separación entre cuerpo y alma de su ser más querido, lo que lleva a crear un buen momento para recordar y reprochar mucho de esa relación padre-hijo. Por su parte, la madre (Mabel Manzotti) y el cuñado (Javier Lombardo) desafían constantemente la creencia de un hijo ilusionado.
“Es una obra que habla de los vínculos afectivos, de las emociones y de las relaciones, en especial esas relaciones tan primarias, esos vínculos familiares fuertes. Creo que hay un lugar de inseguridad afectiva que todos en algún sitio tenemos, y mi personaje tiene además ciertas imposibilidades de crecimiento, de desarrollo personal, por estar demasiado atado a sus propias inseguridades”, comentó el actor Eduardo Blanco al referirse a su papel.
Carlos Gorostiza es uno de los máximos referentes de la dramaturgia argentina, y escribió más de 20 obras. Además, fue uno de los gestores de Teatro Abierto.
Bajo la dirección de Daniel Marcove, actúan Mabel Manzotti, Eduardo Blanco, Juan Manuel Tenuta y Javier Lombardo.
“El alma de papá”, que fue escrita especialmente para el público del interior del país, según informó la producción, narra la historia y vivencia de la relación entre un hijo (Eduardo Blanco) y su padre (Juan Manuel Tenuta), y cómo entiende el primero el instante de la separación entre cuerpo y alma de su ser más querido, lo que lleva a crear un buen momento para recordar y reprochar mucho de esa relación padre-hijo. Por su parte, la madre (Mabel Manzotti) y el cuñado (Javier Lombardo) desafían constantemente la creencia de un hijo ilusionado.
“Es una obra que habla de los vínculos afectivos, de las emociones y de las relaciones, en especial esas relaciones tan primarias, esos vínculos familiares fuertes. Creo que hay un lugar de inseguridad afectiva que todos en algún sitio tenemos, y mi personaje tiene además ciertas imposibilidades de crecimiento, de desarrollo personal, por estar demasiado atado a sus propias inseguridades”, comentó el actor Eduardo Blanco al referirse a su papel.
Carlos Gorostiza es uno de los máximos referentes de la dramaturgia argentina, y escribió más de 20 obras. Además, fue uno de los gestores de Teatro Abierto.







