24 Septiembre 2006 Seguir en 
¿Puede Tucumán convertirse en una plaza atractiva para los espectáculos internacionales? La pregunta puede parecer ridícula, sobre todo si se tiene en cuenta que la mayoría de los artistas que hacen furor en todo el mundo apenas tocan el puerto de Buenos Aires. Sin embargo, para algunos empresarios del rubro, la cuestión es bastante pertinente.
"En materia de espectáculos internacionales, la Argentina es un tesoro guardado en un cofre. Y sólo Buenos Aires tiene la llave", asegura el productor Gabriel Fulgado, quien es el responsable de la llegada a Tucumán de uno de los máximos ídolos de la canción latina: Ricardo Arjona.
Según comentó, la Capital Federal tiene, dentro de su área de influencia, más de 15 millones de personas como potenciales espectadores. Es la sede física de la mayoría de los Medios Masivos de Comunicación. Allí, como en ningún otro lugar del país, se encuentra la infraestructura ideal en estadios y lugares para eventos. "Concentra casi el 90 % de las empresas de servicios (infraestructuras, sonido y luces, por ejemplo) y el 100% de la capacidad de decisión de las grandes marcas a nivel de sponsors", dijo.
La situación del NOA
En este cuadro de situación, Tucumán está bastante lejos. Según Fulgado, a la hora de producir un show, la distancia encarece proporcionalmente a cada kilómetro: traslados aéreos, terrestres, alojamientos y viáticos. "A esto hay que sumarle, las pocas posibilidades de contar localmente con servicios técnicos competentes con las exigencias que llegan desde el exterior. No por desidia sino por la falta de actualización", dijo.
También se agrega la ausencia de infraestructura -nuestros dos teatros con sus capacidades (alrededor de 700 espectadores cada uno) no pueden albergar números internacionales con resultados económicos. "Los estadios intermedios, no se encuentran en condiciones, salvo excepciones como Central Córdoba. Y los estadios abiertos, son clubes de fútbol que si bien pueden llegar a albergar un espectáculo masivo, no fueron diseñados para estas actividades", agregó.
El remolino Arjona
Claro que, para todo hay excepciones. "Arjona, en este panorama, es como un remolino que nos puede permitir saltar por una vez el precipicio del silencio y la ausencia de actividades, pero no es un puente", opinó Fulgado. Y añadió: "El es innegablemente, un fenómeno de convocatoria y, al ampliar las bases de posibles espectadores, puede excepcionalmente llegar y presentarse con éxito asegurado".
Pero solo es una señal que ilumina la posibilidad de una continuidad. "El posicionamiento de Tucumán como plaza sólida para espectáculos de este tipo, va a llegar solo cuando el esfuerzo compartido de todos los incriminados en esta actividad se plasme, por ejemplo en la construcción de un Centro de Espectáculos adecuado estructuralmente a las necesidades de la provincia actual", señaló.
Esto, según Fulgado, no es posible sin un Estado que entienda que el gasto en cultura es inversión y con empresarios con visión para alcanzar para nuestra provincia el grado de desarrollo que ya logró Córdoba en esta materia y que en un grado similar de desarrollo se manifiesta en Rosario o Mendoza.
"Los artistas deberían pasar siempre por acá. El publico está. Lo que falta es que redimensionemos el sueño de un Tucumán como epicentro cultural del Noroeste y trabajemos juntos en ese sentido", finalizó.
Tucumán tiene mucha historia en materia de espectáculos internacionales. Por esta provincia pasaron el gran tenor Enrico Carusso, la destacada bailarina Maia Plisetskaia, los exitosos grupos de rock de los años 90 Roxette y Duran Duran y el año pasado, la pianista Martha Argerich.
Sin embargo, hace tiempo que la provincia perdió ese privilegio de ser el "eje norteño" de las giras más exitosas. Hoy, hay muchos jóvenes o fanáticos que no dudan en viajar a otras provincias cuando algún artista llega a la Argentina, pero no a Tucumán. "Yo estoy ahorrando para viajar a Córdoba a ver a Deep Purple. No me lo quiero perder por nada del mundo", comentó Leandro Rodríguez, de 32 años.
En tanto Mariana Acosta, de 25 años, ya tiene todo listo para viajar el mes que viene a Buenos Aires para ver al ex vocalista de Take That, Robbie Williams. "La entrada me costo $150. Pero yo soy una fanática de Robbie y, además, disfruto mucho los recitales en vivo. Tienen mucha adrenalina", dijo. Su novio, Rolando, no viajará porque no puede dejar su trabajo, pero se lamentó que este tipo de espectáculo no vengan al norte del país. "Aquí estamos lejos de todo", agregó.
Victoria Aguirre, de 22 años, espera con ansiedad a Arjona. "Pero yo lo veré en Córdoba. Compré la entrada antes de saber que venía a Tucumán", dijo.
El productor Gabriel Fulgado aseguró que el show de Ricardo Arjona en Tucumán está confirmado. La producción del cantante guatemalteco ya eligió a la provincia como sede para su espectáculo en el NOA. Sin embargo, aún no se ha decidido el día. En principio se había dicho que sería el 23 en la cancha de Atlético, pero esa fecha está supeditada a los ajustes de los numerosos shows que dará en Buenos Aires. "Esperamos tener esta semana los detalles", dijo.
"En materia de espectáculos internacionales, la Argentina es un tesoro guardado en un cofre. Y sólo Buenos Aires tiene la llave", asegura el productor Gabriel Fulgado, quien es el responsable de la llegada a Tucumán de uno de los máximos ídolos de la canción latina: Ricardo Arjona.
Según comentó, la Capital Federal tiene, dentro de su área de influencia, más de 15 millones de personas como potenciales espectadores. Es la sede física de la mayoría de los Medios Masivos de Comunicación. Allí, como en ningún otro lugar del país, se encuentra la infraestructura ideal en estadios y lugares para eventos. "Concentra casi el 90 % de las empresas de servicios (infraestructuras, sonido y luces, por ejemplo) y el 100% de la capacidad de decisión de las grandes marcas a nivel de sponsors", dijo.
La situación del NOA
En este cuadro de situación, Tucumán está bastante lejos. Según Fulgado, a la hora de producir un show, la distancia encarece proporcionalmente a cada kilómetro: traslados aéreos, terrestres, alojamientos y viáticos. "A esto hay que sumarle, las pocas posibilidades de contar localmente con servicios técnicos competentes con las exigencias que llegan desde el exterior. No por desidia sino por la falta de actualización", dijo.
También se agrega la ausencia de infraestructura -nuestros dos teatros con sus capacidades (alrededor de 700 espectadores cada uno) no pueden albergar números internacionales con resultados económicos. "Los estadios intermedios, no se encuentran en condiciones, salvo excepciones como Central Córdoba. Y los estadios abiertos, son clubes de fútbol que si bien pueden llegar a albergar un espectáculo masivo, no fueron diseñados para estas actividades", agregó.
El remolino Arjona
Claro que, para todo hay excepciones. "Arjona, en este panorama, es como un remolino que nos puede permitir saltar por una vez el precipicio del silencio y la ausencia de actividades, pero no es un puente", opinó Fulgado. Y añadió: "El es innegablemente, un fenómeno de convocatoria y, al ampliar las bases de posibles espectadores, puede excepcionalmente llegar y presentarse con éxito asegurado".
Pero solo es una señal que ilumina la posibilidad de una continuidad. "El posicionamiento de Tucumán como plaza sólida para espectáculos de este tipo, va a llegar solo cuando el esfuerzo compartido de todos los incriminados en esta actividad se plasme, por ejemplo en la construcción de un Centro de Espectáculos adecuado estructuralmente a las necesidades de la provincia actual", señaló.
Esto, según Fulgado, no es posible sin un Estado que entienda que el gasto en cultura es inversión y con empresarios con visión para alcanzar para nuestra provincia el grado de desarrollo que ya logró Córdoba en esta materia y que en un grado similar de desarrollo se manifiesta en Rosario o Mendoza.
"Los artistas deberían pasar siempre por acá. El publico está. Lo que falta es que redimensionemos el sueño de un Tucumán como epicentro cultural del Noroeste y trabajemos juntos en ese sentido", finalizó.
Hay fans que irán a Buenos Aires a ver a sus ídolos
Tucumán tiene mucha historia en materia de espectáculos internacionales. Por esta provincia pasaron el gran tenor Enrico Carusso, la destacada bailarina Maia Plisetskaia, los exitosos grupos de rock de los años 90 Roxette y Duran Duran y el año pasado, la pianista Martha Argerich.
Sin embargo, hace tiempo que la provincia perdió ese privilegio de ser el "eje norteño" de las giras más exitosas. Hoy, hay muchos jóvenes o fanáticos que no dudan en viajar a otras provincias cuando algún artista llega a la Argentina, pero no a Tucumán. "Yo estoy ahorrando para viajar a Córdoba a ver a Deep Purple. No me lo quiero perder por nada del mundo", comentó Leandro Rodríguez, de 32 años.
En tanto Mariana Acosta, de 25 años, ya tiene todo listo para viajar el mes que viene a Buenos Aires para ver al ex vocalista de Take That, Robbie Williams. "La entrada me costo $150. Pero yo soy una fanática de Robbie y, además, disfruto mucho los recitales en vivo. Tienen mucha adrenalina", dijo. Su novio, Rolando, no viajará porque no puede dejar su trabajo, pero se lamentó que este tipo de espectáculo no vengan al norte del país. "Aquí estamos lejos de todo", agregó.
Victoria Aguirre, de 22 años, espera con ansiedad a Arjona. "Pero yo lo veré en Córdoba. Compré la entrada antes de saber que venía a Tucumán", dijo.
Arjona espera día y lugar
El productor Gabriel Fulgado aseguró que el show de Ricardo Arjona en Tucumán está confirmado. La producción del cantante guatemalteco ya eligió a la provincia como sede para su espectáculo en el NOA. Sin embargo, aún no se ha decidido el día. En principio se había dicho que sería el 23 en la cancha de Atlético, pero esa fecha está supeditada a los ajustes de los numerosos shows que dará en Buenos Aires. "Esperamos tener esta semana los detalles", dijo.







