04 Septiembre 2006 Seguir en 
Los investigadores tienen en su poder un elemento que servirá para esclarecer varios de los puntos oscuros de la causa en la que se investiga la desaparición de Angela Beatriz Argañaraz. La Justicia recibió el informe del entrecruzamiento al que fueron sometidos los celulares de Nélida del Valle Fernández, Susana del Carmen Acosta y todos sus allegados más cercanos.
Según confirmó una fuente cercana a la investigación, el informe consiste en un listado de más de 20 páginas con números telefónicos.
Siempre de acuerdo con la versión aportada por allegados a la pesquisa, sólo en las llamadas de teléfonos fijos aparece la identidad de las personas que son titulares de la línea.
En el caso de los celulares, lo único que se logró establecer fueron los números de línea, por lo que los investigadores deberán pedir a las compañías de telefonía móvil que aporten la identidad de sus titulares.
La Justicia comenzó a investigar a las ex novicias luego de descubrir que Betty les había mandado un mensaje de texto para avisarles que estaba por llegar a su departamento. A partir de ese momento, profundizaron la pesquisa en torno de esta pista hasta que encontraron elementos suficientes para ordenar su detención.
Profundo análisis
La fiscal Adriana Giannoni y el secretario Ernesto Baaclini buscan identificar a quienes se comunicaron con las ex novicias antes y después del 31 de julio, día en el que desapareció Betty, en primer lugar para tratar de confirmar la hipótesis de que Fernández y Acosta contaron con la colaboración de una tercera persona.
A pesar de que nunca se afirmó oficialmente sobre esta hipótesis, los pesquisas sostienen que si se comprueba que las ex novicias fueron las autoras del hecho, deberían haber actuado con la colaboración de alguien más.
Otro de los misterios que buscan descifrar los investigadores es si las mujeres actuaron con premeditación, es decir, si planearon con antelación la privación ilegítima de la libertad en contra de Betty, que es el delito del que están acusadas.
Cuando declararon ante la Justicia, Fernández y Acosta confirmaron que Argañaraz acordó con esta última pasar a buscarla por su domicilio, en Catamarca 30, y que de allí se dirigirían hasta el colegio Padre Roque Correa.
Hasta allí la habría llevado un remisero -según él mismo le dijo a LA GACETA- que hasta el momento, por temor a quedar involucrado en la causa, no confirmó ante la Justicia su versión.
El último punto que tratarán de desentrañar los investigadores a través del entrecruzamiento telefónico es qué ocurrió con la hija de Fernández entre el 31 de julio y el 1 de agosto.
Luego de recibir varios testimonios, la Justicia maneja la hipótesis de que la menor de 8 años estuvo con su tío, Luis Fernández. Sin embargo, en una entrevista que mantuvo con LA GACETA, este negó esas versiones y reconoció que el 3 de agosto volvió a ver Nélida.
Los otros pasos
Cuando los pesquisas concluyan de identificar a todas las personas que se comunicaron con las ex novicias comenzarán a investigarlas, para tratar de encontrar algún indicio. Si lo logran, las citarán a declarar en sede policial, y si la fiscal lo considera necesario, declararían en Tribunales.
"No es una tarea sencilla, puesto que las llamadas se pueden haber realizado desde el teléfono de un tercero. Las averiguaciones llevarán su tiempo, pero pueden ser muy importantes para encontrar nuevas pruebas", explicó una fuente cercana a la investigación.
Según confirmó una fuente cercana a la investigación, el informe consiste en un listado de más de 20 páginas con números telefónicos.
Siempre de acuerdo con la versión aportada por allegados a la pesquisa, sólo en las llamadas de teléfonos fijos aparece la identidad de las personas que son titulares de la línea.
En el caso de los celulares, lo único que se logró establecer fueron los números de línea, por lo que los investigadores deberán pedir a las compañías de telefonía móvil que aporten la identidad de sus titulares.
La Justicia comenzó a investigar a las ex novicias luego de descubrir que Betty les había mandado un mensaje de texto para avisarles que estaba por llegar a su departamento. A partir de ese momento, profundizaron la pesquisa en torno de esta pista hasta que encontraron elementos suficientes para ordenar su detención.
Profundo análisis
La fiscal Adriana Giannoni y el secretario Ernesto Baaclini buscan identificar a quienes se comunicaron con las ex novicias antes y después del 31 de julio, día en el que desapareció Betty, en primer lugar para tratar de confirmar la hipótesis de que Fernández y Acosta contaron con la colaboración de una tercera persona.
A pesar de que nunca se afirmó oficialmente sobre esta hipótesis, los pesquisas sostienen que si se comprueba que las ex novicias fueron las autoras del hecho, deberían haber actuado con la colaboración de alguien más.
Otro de los misterios que buscan descifrar los investigadores es si las mujeres actuaron con premeditación, es decir, si planearon con antelación la privación ilegítima de la libertad en contra de Betty, que es el delito del que están acusadas.
Cuando declararon ante la Justicia, Fernández y Acosta confirmaron que Argañaraz acordó con esta última pasar a buscarla por su domicilio, en Catamarca 30, y que de allí se dirigirían hasta el colegio Padre Roque Correa.
Hasta allí la habría llevado un remisero -según él mismo le dijo a LA GACETA- que hasta el momento, por temor a quedar involucrado en la causa, no confirmó ante la Justicia su versión.
El último punto que tratarán de desentrañar los investigadores a través del entrecruzamiento telefónico es qué ocurrió con la hija de Fernández entre el 31 de julio y el 1 de agosto.
Luego de recibir varios testimonios, la Justicia maneja la hipótesis de que la menor de 8 años estuvo con su tío, Luis Fernández. Sin embargo, en una entrevista que mantuvo con LA GACETA, este negó esas versiones y reconoció que el 3 de agosto volvió a ver Nélida.
Los otros pasos
Cuando los pesquisas concluyan de identificar a todas las personas que se comunicaron con las ex novicias comenzarán a investigarlas, para tratar de encontrar algún indicio. Si lo logran, las citarán a declarar en sede policial, y si la fiscal lo considera necesario, declararían en Tribunales.
"No es una tarea sencilla, puesto que las llamadas se pueden haber realizado desde el teléfono de un tercero. Las averiguaciones llevarán su tiempo, pero pueden ser muy importantes para encontrar nuevas pruebas", explicó una fuente cercana a la investigación.







