Sólo siguen una hipótesis de lo que le pasó a Betty
Si las pruebas contra las ex novicias que están detenidas por el caso se derrumban, la investigación de la Justicia se estancaría. Los resultados de los análisis de ADN que se están realizando en Buenos Aires son claves para la resolución de la causa.
04 Septiembre 2006 Seguir en 
Están seguros de que van por el camino correcto. Es por eso que consideran la medida fundamental. Ocurre que en la Justicia no tienen dudas de que Nélida del Valle Fernández y Susana del Carmen Acosta están íntimamente vinculadas con la desaparición de la docente Angela Beatriz Argañaraz, sucedida hace ya 36 días. Sin embargo, los indicios sólo se confirmarán si la pericia de ADN que se está realizando en Buenos Aires da resultado positivo. De no ser así, el problema para los investigadores será mayúsculo. Por un lado, se busca cada vez menos a la docente; y por otro, no se está realizando ninguna averiguación paralela para que, si la pista sobre las ex novicias se desvanece, se pueda avanzar rápidamente sobre otra hipótesis de lo que sucedió con Betty. Uno de los misterios que la Justicia aún no pudo resolver es el del nombre del remisero que, presumiblemente, trasladó a la docente desde la esquina de Lavalle y Alem, a las 7 del 31 de julio, luego de que ella se bajó del colectivo de la línea 103, al que se había subido a una cuadra de su casa, ubicada en El Manantial. Al menos dos testigos afirman que Betty ascendió a un Fiat Uno blanco, que en el ventilete trasero tenía colocada una calcomanía. Pero el chofer, a pesar del tiempo transcurrido, jamás fue identificado como para que relate qué pasó luego de que ella subió a su auto. La Justicia, hasta el momento, sólo cuenta con la versión que dio a LA GACETA un remisero, que dijo haber sido quien realizó ese viaje, pero que, a pesar de que dijo que iba a presentarse a declarar, nunca lo hizo. Este hombre, en diálogo con nuestro diario, afirmó que había dejado a la docente en la esquina de 24 de Septiembre y Catamarca, a pocos metros del edificio en el que viven las acusadas, lugar al que Betty presumiblemente se dirigía.
Todas las pruebas que los investigadores dirigidos por la fiscal Adriana Giannoni recogieron hasta el momento sindican a las ex novicias como autoras de la privación ilegítima de la libertad, figura por la cual las imputó el juez Alfonso Zottoli. Entre ellas, las manchas de sangre humana encontradas en el departamento y en el automóvil Ford Orion de su propiedad. Los investigadores están seguros de que esa sangre es de Betty, y con eso demostrarían que la docente habría sido atacada por las mujeres en el departamento, y luego trasladada en el vehículo. Pero esto debe ser confirmado por una pericia. Para eso se les extrajo sangre a la madre y a la hermana de Betty, muestras que están siendo cotejadas en Buenos Aires.
Descartadas
Todas las otras hipótesis, por falta de pruebas que las avalen, ya fueron descartadas. Desde la remota posibilidad de que la maestra se haya ido por su cuenta -algo descartado por sus familiares- o que haya sido atacada por alguna otra persona hasta el momento desconocida, e incluso que todo el caso esté vinculado a una historia de índole pasional, relacionado con algún hombre con el cual Betty haya estado manteniendo una relación, desconocida para todos sus allegados. Con respecto a esta última posibilidad, cuya versión se acrecentó luego de que vecinos de El Cadillal dijeron que habían visto junto a Betty, a las dos imputadas y a un hombre.
La Policía interrogó por lo menos a tres hombres que dijeron haber mantenido una relación con la docente en los últimos años, pero que la última había sido por lo menos hace un año. Los familiares de Angela y de Julio Navarro, con quien ella convive, dijeron que la mujer no estaba en pareja actualmente.
Los resultados del tan esperado ADN estarán para este fin de semana, o bien para los primeros días de la próxima. Son esperados con muchísima ansiedad por los investigadores. Si la sangre es de Betty, para ellos quedarán muy pocas dudas sobre la participación de Fernández y de Acosta en el caso. Si no es de la docente, ambas imputadas recuperarían su libertad y el enigma en torno de lo sucedido con Betty se agigantará.
Todas las pruebas que los investigadores dirigidos por la fiscal Adriana Giannoni recogieron hasta el momento sindican a las ex novicias como autoras de la privación ilegítima de la libertad, figura por la cual las imputó el juez Alfonso Zottoli. Entre ellas, las manchas de sangre humana encontradas en el departamento y en el automóvil Ford Orion de su propiedad. Los investigadores están seguros de que esa sangre es de Betty, y con eso demostrarían que la docente habría sido atacada por las mujeres en el departamento, y luego trasladada en el vehículo. Pero esto debe ser confirmado por una pericia. Para eso se les extrajo sangre a la madre y a la hermana de Betty, muestras que están siendo cotejadas en Buenos Aires.
Descartadas
Todas las otras hipótesis, por falta de pruebas que las avalen, ya fueron descartadas. Desde la remota posibilidad de que la maestra se haya ido por su cuenta -algo descartado por sus familiares- o que haya sido atacada por alguna otra persona hasta el momento desconocida, e incluso que todo el caso esté vinculado a una historia de índole pasional, relacionado con algún hombre con el cual Betty haya estado manteniendo una relación, desconocida para todos sus allegados. Con respecto a esta última posibilidad, cuya versión se acrecentó luego de que vecinos de El Cadillal dijeron que habían visto junto a Betty, a las dos imputadas y a un hombre.
La Policía interrogó por lo menos a tres hombres que dijeron haber mantenido una relación con la docente en los últimos años, pero que la última había sido por lo menos hace un año. Los familiares de Angela y de Julio Navarro, con quien ella convive, dijeron que la mujer no estaba en pareja actualmente.
Los resultados del tan esperado ADN estarán para este fin de semana, o bien para los primeros días de la próxima. Son esperados con muchísima ansiedad por los investigadores. Si la sangre es de Betty, para ellos quedarán muy pocas dudas sobre la participación de Fernández y de Acosta en el caso. Si no es de la docente, ambas imputadas recuperarían su libertad y el enigma en torno de lo sucedido con Betty se agigantará.







