La familia de Betty afronta problemas económicos

Los hermanos de la docente rechazaron una ayuda del Gobierno. Liliana Argañaraz agradeció a la gente que colabora con ellos.

TAREA. LA GACETA/ JORGE OLMOS SGROSSO
TAREA. LA GACETA/ JORGE OLMOS SGROSSO
03 Septiembre 2006
Los días pasan y la angustia cada jornada es mayor. Los cinco hermanos de Betty no dejan de buscarla. A excepción de José Argañaraz (48 años), los otros cuatro son trabajadores independientes.
"Estamos todo el día en la calle. La gente lo sabe. Y ello, sin duda, nos afecta económicamente. En nuestra familia hay que trabajar para afrontar el día a día. Mientras más tiempo transcurra, más urgencias se nos presentarán en ese sentido. Pero, por ahora, sólo nos importa encontrar a mi hermana. Cuando llegue el momento crítico hablaremos de lo económico", dijo Liliana Argañaraz, a LA GACETA.
La hermana, que es un año menor que Betty, reconoció que gente del gobierno fue a verla y le ofreció hasta una ayuda económica. "Para qué quiero un subsidio para buscar a mi hermana. Prefiero que la encuentren, que se esclarezca esta situación de locura y de pesadilla. Además, me llama la atención que con tanta gente buscándola no podamos hallarla. Es algo muy raro", remarcó.
"En el primer viaje que hicimos a Buenos Aires para entrevistarnos con el ministro Aníbal Fernández, contamos con la ayuda de Sadop. El segundo, cuando fuimos al almuerzo de Mirta Legrand, lo hicimos por cuenta de la producción de ese programa televisivo. Cuando hacemos los rastrillajes, la gente nos apoya, se solidariza con nosotros y también nos invitan hasta comida. Estoy agradecida de todos ellos, así como también de los que nos alientan, nos dan ánimo. Por todo eso lo económico, por el momento, queda de lado. La prioridad es hallar a mi hermana", insistió la hermana de 44 años de la docente desaparecida.
"A pesar de la incertidumbre y la desesperación, quiero destacar el gesto del doctor Leonardo Coria. El último viaje a Buenos Aires lo afrontó de su propio bolsillo. Jamás nos pidió dinero ni nos dijo cuánto cuestan sus servicios. También el ministro Fernández nos habló el viernes para reiterarnos que sigue de cerca el caso", dijo.
Martín Argañaraz, de 50 años, es quien tiene a su cargo a la mamá de Betty. José trabaja en Vialidad, pero también colabora en la búsqueda. Esa repartición aportó el combustible para los autos que participaron en los rastrillajes.
De los tres hermanos más jóvenes de Betty -Miguel Angel (42), Julio César (39) y Mónica (32)- el penúltimo, que es electricista, posee una despensa en su casa. "En estos tiempos recurrimos a él para abastecernos", explicó Liliana.
También insistió en que Nélida Fernández y Susana Acosta ocultan muchas cosas. "También entiendo a Luis Fernández. El defiende a su hermana como yo lo hago con la mía. Sólo que la de él está viva pero en la cárcel y Betty no sabemos si está muerta o no", dijo.

"Es muy pronto para dejar de buscarla"
"Es muy pronta para dejar de buscar a (Angela Beatriz) Argañaraz, pero a partir de ahora vamos a unificar el esfuerzo de todos los hombres", aseguró el jefe de Policía, comisario principal Hugo Sánchez.
En los últimos días se redujo considerablemente el número de agentes afectados a las tareas de búsqueda de la docente desaparecida. Al principio de la investigación, según confirmaron las fuentes consultadas, fueron desplazados por lo menos 1.500 hombres, mientras que actualmente, de acuerdo con la información oficial, no superan los 100.
"Se decidió que cuatro grupos trabajarán exclusivamente en esta tarea. Estos, además de seguir buscando en algunos lugares particulares, atenderán toda la información que pueda surgir con el correr de los días. Por supuesto que, si surge algún indicio importante, se afectará a más hombres", indicó el jefe de Policía.
Sánchez explicó que el grupo más importante, que es el que dirige el comisario Luis Ibáñez, es el que realiza distintos rastrillajes en puntos que se considera necesario requisar. Otra comisión de la Policía Lacustre continúa buceando en El Cadillal. Personal del Departamento de Operaciones Especiales repasó algunos puntos que estiman que deberían ser revisados más exhaustivamente. En tanto el Grupo Cero se moviliza por los lugares que son de difícil acceso.
"No sirve hacer un rastrillaje a ciegas. Los trabajos deben ser planificados para evitar pasar por alto algunos sitios", recalcó.
Sánchez dijo que no puede precisar el número de lugares que se rastrilló, aunque aclaró que se puso particular énfasis en El Cadillal, Tapia, Raco, Villa Nougués, San Javier, El Timbó, las márgenes del río Salí y la periferia de la capital. "Varias zonas de esas localidades fueron requisadas en más de una oportunidad porque se recibía información de que algo extraño había pasado", comentó.
El jefe de Policía puso como ejemplo lo que pasó en Tafí del Valle. "Hasta allí se trasladó personal de la Policía Federal y de Gendarmería, pero el viernes, gente de la Dirección de Investigaciones también estuvo ahí indagando una pista", concluyó.

Tamaño texto
Comentarios