03 Septiembre 2006 Seguir en 
Una pericia de ADN será clave para esclarecer el crimen de Elena Guidi. Los investigadores solicitarán esa prueba para determinar de quién son los pelos que se encontraron en el cuerpo de la mujer que fue brutalmente asesinada, hace ya cuatro meses. De esta manera, se busca esclarecer uno de los crímenes más violentos que ocurrió durante este año.
El 3 de mayo pasado, la mujer, de 80 años, murió después de haber recibido al menos 11 golpes en la cabeza con un objeto contundente que, hasta el momento, no fue hallado, cuando se encontraba en su domicilio de General Paz 941. En la vivienda también estaba la hermana de la víctima, Elisa, que, por estar postrada en la cama por una dolencia, no escuchó ni observó nada.
Los investigadores nunca dudaron de que el asesino era un conocido de Guidi. La mujer, que temía ser asaltada, no permitía el ingreso ni siquiera a sus familiares sin que le anunciaran que la irían a visitar. Además, según las pericias realizadas por personal policial, a la mujer la mataron en una sala ubicada a 10 metros de la entrada de la casa.
Comparación
Estos fueron argumentos necesarios para comenzar a investigar a fondo a los familiares y allegados a la víctima. Y más aún cuando los investigadores, al mando del subcomisario Miguel Gómez, supervisados por los comisarios Julio López y Raúl Ferreyra, detectaron dos pelos en el cuerpo de la víctima que habrían sido arrancados por ella cuando peleaba por su vida.
Inmediatamente, el fiscal Pedro Gallo, que dirige la pesquisa, ordenó que a los parientes, a un cadete y a las personas que trabajaban con Guidi se le extrajeran cabellos para que fueran comparados con los que fueron encontrados.
La licenciada Lilia Moyano, después de un arduo trabajo, señaló que encontró similitudes micro y macroscópicas de los pelos secuestrados con el extraído a uno de los sospechosos. Si bien es cierto que aclaró que no se trata de una prueba contundente, sugirió que se realice una pericia de ADN para confirmarlo.
Los investigadores encontraron otros indicios en contra de la persona sospechada, cuyo nombre se mantiene en reserva por cuestiones legales. Entre ellos, figura el pago de una deuda que era de un monto similar al dinero que desapareció de la vivienda de Guidi.
Los próximos pasos
Alvaro Zelarayán, abogado de la familia de la mujer asesinada, le pedirá al fiscal Gallo que realice cuando antes el estudio de ADN, puesto que hasta el momento no había intenciones de hacerlo. El planteo, que se concretará mañana, también estará fundamentado por el temor de que la persona sospechosa, al sentirse presionada, decida huir.
Lo que sí quedó confirmado que en el transcurso de esta semana comenzarán a declarar los familiares y allegados de la víctima. Hasta el momento, en Tribunales, sólo lo había hecho una sola persona, ya que todos respondieron preguntas ante la Policía únicamente.
4 de mayo.- Los médicos forenses confirman que la mujer de 80 años había fallecido después de haber recibido por lo menos 11 golpes en la cabeza con un objeto contundente. Sospechan, por las heridas que presentaba la víctima, que había sido atacada con un candelabro de metal que nunca fue encontrado.
5 de mayo.- Allanan la casa de un policía que le alquilaba un departamento a Guidi y no encuentran pruebas de importancia.
6 de mayo.- Los investigadores interrogan a un cadete que mantuvo contacto con la mujer el mismo día que fue asesinada.
8 de mayo.- La Policía confirma que investiga a una ex empleada de Guidi con la que habría mantenido una discusión días antes de morir.
9 de mayo.- La Justicia ordena el allanamiento de cinco domicilios para tratar de encontrar algún elemento que sirva para esclarecer el caso.
23 de Mayo.- Se confirma que el asesino dejó huellas dactilares con sangre en distintos lugares de la vivienda y marcas de pies pequeños, por lo que se sospecha que el homicida es un menor o una mujer.
30 de mayo.- El fiscal Pedro Gallo ordena que a los familiares y a los allegados a la víctima se les extraigan pelos para compararlos con cabellos que fueron encontrados en el cuerpo de Guidi.
El 3 de mayo pasado, la mujer, de 80 años, murió después de haber recibido al menos 11 golpes en la cabeza con un objeto contundente que, hasta el momento, no fue hallado, cuando se encontraba en su domicilio de General Paz 941. En la vivienda también estaba la hermana de la víctima, Elisa, que, por estar postrada en la cama por una dolencia, no escuchó ni observó nada.
Los investigadores nunca dudaron de que el asesino era un conocido de Guidi. La mujer, que temía ser asaltada, no permitía el ingreso ni siquiera a sus familiares sin que le anunciaran que la irían a visitar. Además, según las pericias realizadas por personal policial, a la mujer la mataron en una sala ubicada a 10 metros de la entrada de la casa.
Comparación
Estos fueron argumentos necesarios para comenzar a investigar a fondo a los familiares y allegados a la víctima. Y más aún cuando los investigadores, al mando del subcomisario Miguel Gómez, supervisados por los comisarios Julio López y Raúl Ferreyra, detectaron dos pelos en el cuerpo de la víctima que habrían sido arrancados por ella cuando peleaba por su vida.
Inmediatamente, el fiscal Pedro Gallo, que dirige la pesquisa, ordenó que a los parientes, a un cadete y a las personas que trabajaban con Guidi se le extrajeran cabellos para que fueran comparados con los que fueron encontrados.
La licenciada Lilia Moyano, después de un arduo trabajo, señaló que encontró similitudes micro y macroscópicas de los pelos secuestrados con el extraído a uno de los sospechosos. Si bien es cierto que aclaró que no se trata de una prueba contundente, sugirió que se realice una pericia de ADN para confirmarlo.
Los investigadores encontraron otros indicios en contra de la persona sospechada, cuyo nombre se mantiene en reserva por cuestiones legales. Entre ellos, figura el pago de una deuda que era de un monto similar al dinero que desapareció de la vivienda de Guidi.
Los próximos pasos
Alvaro Zelarayán, abogado de la familia de la mujer asesinada, le pedirá al fiscal Gallo que realice cuando antes el estudio de ADN, puesto que hasta el momento no había intenciones de hacerlo. El planteo, que se concretará mañana, también estará fundamentado por el temor de que la persona sospechosa, al sentirse presionada, decida huir.
Lo que sí quedó confirmado que en el transcurso de esta semana comenzarán a declarar los familiares y allegados de la víctima. Hasta el momento, en Tribunales, sólo lo había hecho una sola persona, ya que todos respondieron preguntas ante la Policía únicamente.
EL DIA A DIA DEL CASO
3 de mayo.- Un familiar ingresa a la fuerza a la vivienda de General Paz al 900 y descubre el cadáver de Elena Guidi cubierto de sangre en la sala de la casa.4 de mayo.- Los médicos forenses confirman que la mujer de 80 años había fallecido después de haber recibido por lo menos 11 golpes en la cabeza con un objeto contundente. Sospechan, por las heridas que presentaba la víctima, que había sido atacada con un candelabro de metal que nunca fue encontrado.
5 de mayo.- Allanan la casa de un policía que le alquilaba un departamento a Guidi y no encuentran pruebas de importancia.
6 de mayo.- Los investigadores interrogan a un cadete que mantuvo contacto con la mujer el mismo día que fue asesinada.
8 de mayo.- La Policía confirma que investiga a una ex empleada de Guidi con la que habría mantenido una discusión días antes de morir.
9 de mayo.- La Justicia ordena el allanamiento de cinco domicilios para tratar de encontrar algún elemento que sirva para esclarecer el caso.
23 de Mayo.- Se confirma que el asesino dejó huellas dactilares con sangre en distintos lugares de la vivienda y marcas de pies pequeños, por lo que se sospecha que el homicida es un menor o una mujer.
30 de mayo.- El fiscal Pedro Gallo ordena que a los familiares y a los allegados a la víctima se les extraigan pelos para compararlos con cabellos que fueron encontrados en el cuerpo de Guidi.







