Comenzaron a declarar allegados al novio de Paulina Lebbos

El fiscal quiere conocer detalles de la vida sentimental de la joven que fue encontrada muerta el 11 de marzo.

TRIBUNALES. Soto estuvo con sus amigos, antes de que ellos declararan. LA GACETA / JUAN PABLO SANCHEZ NOLI
TRIBUNALES. Soto estuvo con sus amigos, antes de que ellos declararan. LA GACETA / JUAN PABLO SANCHEZ NOLI
01 Septiembre 2006
Detalles de la relación de pareja que mantuvieron Paulina Lebbos y César Soto y detalles de su vida privada. Esos fueron los temas sobre los que interrogó el fiscal II de Instrucción, Carlos Albaca, a Juan Marcelo y a Juan Antonio Jiménez, padre y hermano de Jorge, el compadre de la estudiante asesinada en febrero. Jorge Jiménez prestará testimonio hoy.
Según trascendió, el fiscal les preguntó a ambos testigos sobre si ellos tenían conocimiento de que Soto hubiera agredido en alguna oportunidad a Paulina, tal como lo había expresado en su declaración Carmen del Valle Racedo, madre de la joven. Ambos habrían asegurado que no tenían conocimiento de ese hecho.
Los Jiménez, siempre de acuerdo con una fuente cercana a la investigación, también fueron interrogados sobre las actividades que realizaron el último fin de semana de febrero, cuando la estudiante de Comunicación Social desapareció. Ambos recordaron que la noche del 25 de febrero estuvieron en una fiesta familiar en Burruyacu, tal como ya habían declarado en anteriores ocasiones.
Con las declaraciones de los parientes de Jorge, ya son cuatro las personas del entorno de Soto que dieron testimonio en los últimos dos días. El miércoles se presentaron Roberto Díaz y Vanesa Arroyo, pareja amiga de Lebbos y Soto.  
La Justicia entiende que el testimonio de Díaz y de Arroyo puede ser clave en la investigación. Según la investigación, el 25 de febrero, un día antes de que desapareciera, Paulina fue a buscar a Soto para avisarle que había aprobado una materia. Allí almorzó con él, con Díaz y con Arroyo, y, según ellos, acordó que a la noche saldrían los cuatro. Pero la cita nunca se concretó. “Siempre salíamos los cuatro. Ella era una chica muy simpática a la que queríamos mucho, porque era la pareja de nuestro amigo del barrio”, explicó Arroyo, que fue acompañada por Soto mientras aguardaba ingresar en la fiscalía de Albaca. “César y Paulina eran dos personas que se querían muchísimo. Siempre que podían estaban juntos con su hija. Jamás observé nada extraño en esa historia”, indicó la joven.
Paulina desapareció el 26 de febrero. Su cuerpo fue encontrado en Tapia el sábado 11 de marzo. Aún no hay pistas que permitan identificar al asesino.

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