30 Agosto 2006 Seguir en 
Viena.- Natascha Kampusch, la joven austríaca que fue secuestrada a los diez años y que reapareció ocho años después tras escapar de su captor, quiere retomar su educación, afirmó su abogado, Guenter Harrich.
Hasta ahora, Harrich estuvo con Kampusch sólo durante una hora en una locación secreta donde ella se encuentra desde que escapó del cautiverio el miércoles pasado. "Es una mujer delicada, muy agradable e inteligente, que tiene una increíble capacidad intelectual", afirmó el abogado. Actualmente, ella pasa el tiempo escribiendo, dibujando, leyendo, conversando. La oficina de escuelas estatales de Viena ya se contactó para hablar sobre su educación. Después de conversar con Kampusch, Harrich dijo que accedió a un pedido de la joven y le llevó cosméticos. Como la joven no tenía nada de dinero, su psiquiatra, Max Friedrich, le dio 50 euros para las pequeñas cosas de todos los días. Ya se están tomando medidas para compensar financieramente a Kampusch por ser víctima de un crimen y para que su atención psicológica sea costeada por el Estado.
El Ministerio de Justicia informó que las penas por secuestro serán endurecidas. Si el secuestrador de Natascha, Wolfgang Priklopil, de 44 años, viviera, habría sido condenado a como mucho 10 años de prisión bajo la actual legislación. El hombre, tras descubrir que la joven había escapado, se suicidó.
Los especialistas advierten que la menor sufre el síndrome de Estocolmo, una patología durante la cual la víctima de un delito como el secuestro se identifica hasta sentimentalmente con su captor.
El síndrome ha sido llamado de este modo desde el robo al banco Kreditbanken, en Norrmalms (Estocolmo), Suecia, que transcurrió desde el 23 al 28 de agosto de 1973. En este caso, las víctimas -tres mujeres y un hombre- defendieron a sus captores incluso después de terminado su secuestro. El término fue acuñado por el criminólogo y psicólogo Nils Bejerot, colaborador de la policía durante el robo.
Natascha aceptó que se sentía muy apegada a su secuestrador, y advirtió que, a raíz de su muerte, estaba de luto. Se negó a relatar si había mantenido relaciones amorosas con él. (AFP)
Hasta ahora, Harrich estuvo con Kampusch sólo durante una hora en una locación secreta donde ella se encuentra desde que escapó del cautiverio el miércoles pasado. "Es una mujer delicada, muy agradable e inteligente, que tiene una increíble capacidad intelectual", afirmó el abogado. Actualmente, ella pasa el tiempo escribiendo, dibujando, leyendo, conversando. La oficina de escuelas estatales de Viena ya se contactó para hablar sobre su educación. Después de conversar con Kampusch, Harrich dijo que accedió a un pedido de la joven y le llevó cosméticos. Como la joven no tenía nada de dinero, su psiquiatra, Max Friedrich, le dio 50 euros para las pequeñas cosas de todos los días. Ya se están tomando medidas para compensar financieramente a Kampusch por ser víctima de un crimen y para que su atención psicológica sea costeada por el Estado.
El Ministerio de Justicia informó que las penas por secuestro serán endurecidas. Si el secuestrador de Natascha, Wolfgang Priklopil, de 44 años, viviera, habría sido condenado a como mucho 10 años de prisión bajo la actual legislación. El hombre, tras descubrir que la joven había escapado, se suicidó.
Los especialistas advierten que la menor sufre el síndrome de Estocolmo, una patología durante la cual la víctima de un delito como el secuestro se identifica hasta sentimentalmente con su captor.
El síndrome ha sido llamado de este modo desde el robo al banco Kreditbanken, en Norrmalms (Estocolmo), Suecia, que transcurrió desde el 23 al 28 de agosto de 1973. En este caso, las víctimas -tres mujeres y un hombre- defendieron a sus captores incluso después de terminado su secuestro. El término fue acuñado por el criminólogo y psicólogo Nils Bejerot, colaborador de la policía durante el robo.
Natascha aceptó que se sentía muy apegada a su secuestrador, y advirtió que, a raíz de su muerte, estaba de luto. Se negó a relatar si había mantenido relaciones amorosas con él. (AFP)







