16 Agosto 2006 Seguir en 
“Qué tengo que hacer para que detengan a este asesino. Ya no sé a quién recurrir. Se pasea por todos lados. Se burla de nosotros. Estoy desesperada”. Mary Ahumada, desconsolada, se refirió de esta forma a la libertad de la que todavía goza Lucas González, el único acusado por haber matado a su hija María Fernanda Chaila, el 29 de mayo. Desde ese día, el sospechoso permanece prófugo.
Ahumada y su hijo están con custodia policial por las amenazas que les hizo llegar el sospechoso, que era novio de María Fernanda. A pesar de los allanamientos que realizó la Policía, hasta el momento nunca pudieron acercarse al acusado. Los investigadores están tratando de ubicarlo incluso en Buenos Aires, donde el sospechoso tenía un familiar, conocido como “Gringo” Soria, quien hace poco tiempo habría salido de prisión, donde estuvo también por un homicidio, según informaron fuentes judiciales.
Ahumada pidió que no se olviden del caso de su hija. “En la calle está suelto un asesino. Una persona sumamente peligrosa. Alguien que debería estar tras las rejas. Pero que todavía sigue libre. Confío en la Justicia, pero quiero que lo atrapen ya mismo”, finalizó.
Ahumada y su hijo están con custodia policial por las amenazas que les hizo llegar el sospechoso, que era novio de María Fernanda. A pesar de los allanamientos que realizó la Policía, hasta el momento nunca pudieron acercarse al acusado. Los investigadores están tratando de ubicarlo incluso en Buenos Aires, donde el sospechoso tenía un familiar, conocido como “Gringo” Soria, quien hace poco tiempo habría salido de prisión, donde estuvo también por un homicidio, según informaron fuentes judiciales.
Ahumada pidió que no se olviden del caso de su hija. “En la calle está suelto un asesino. Una persona sumamente peligrosa. Alguien que debería estar tras las rejas. Pero que todavía sigue libre. Confío en la Justicia, pero quiero que lo atrapen ya mismo”, finalizó.







