14 Agosto 2006 Seguir en 
Un hombre de 76 años fue brutalmente asesinado ayer a la madrugada por dos delincuentes que ingresaron en su humilde casa, en Los Pocitos, para robarle. La víctima fue degollada y murió desangrada. Dos sospechosos fueron arrestados horas después del hecho.
El hecho ocurrió a las 4.40 en calle Sorteo de Maturana al 3.200, donde vivían Ramón Diego Guerrero y su hijo Víctor Hugo, de 39 años. Ambos estaban durmiendo cuando se produjo el ataque. Los asaltantes forzaron con facilidad la puerta de ingreso y se dirigieron directamente a la habitación en la que descansaba el dueño de casa. Allí lo despertaron y le exigieron que les entregara todo lo que tenía. "Qué les iba a dar, si mi papá era pobre. Plata no tenía", dijo, angustiada, Norma Guerrero, otra hija del hombre. Los delincuentes aparentemente se enfurecieron, por lo que comenzaron a "puntear" con un cuchillo al hombre, hasta que finalmente le cortaron la yugular. En ese momento, al escuchar ruidos, se despertó Víctor. "Vi salir a uno de los hombres, y después fui a ver lo que le pasaba a mi papá. Lo encontré sentado en la cama y le salía sangre del cuello", explicó.
Un televisor
Los delincuentes habían levantado un viejo televisor Philco de 20 pulgadas. Pero no lo llevaron muy lejos. A los pocos metros lo tiraron al piso y escaparon. Víctor pudo llamar por teléfono a la Policía, pero su padre ya había fallecido.
Personal de la Regional Norte, al mando de los comisarios Héctor Ponce, Humberto Ruezga y Miguel Gómez, junto al oficial Carlos Carrillo, comenzó a buscar a los asaltantes.
Minutos después del crimen, los mismos hombres abordaron a dos amigos en un asentamiento cercano. A las víctimas, Norberto Salvador Coa, de 20 años, y Andrés Maximiliano Pérez, de 20, quienes habían descendido de un remise, les quitaron $ 200, ropa y los documentos. A ellos también los amenazaron con cuchillos. Sobre la base de la descripción que habían realizado el hijo de Guerrero y estos dos jóvenes, los policías determinaron que se trataba de los mismos atacantes.
Con la información que reunieron fueron a buscar a los sospechosos en el barrio 17 de Marzo, donde los encontraron, dormidos. Según los policías, habían lavado casi toda la ropa que habían tenido puesta, ya que aparentemente estaba manchada con sangre. La vestimenta será sometida a pericias. Además, se les secuestraron dos cuchillos. Los acusados tienen 22 y 16 años, y son primos.
Sin defensa
"Es inentendible lo que hicieron. Mi papá no podía defenderse. Apenas si caminaba. No había ninguna necesidad de matarlo. Lo hicieron de animales nomás. Es terrible", dijo Norma Guerrero.
La fiscal IX de Instrucción, María de las Mercedes Carrizo, ordenó que ambos detenidos sean presentados hoy en Tribunales para que se les tome declaración. Según los investigadores, al menos uno de ellos ya tendría antecedentes por robos violentos.
El hecho ocurrió a las 4.40 en calle Sorteo de Maturana al 3.200, donde vivían Ramón Diego Guerrero y su hijo Víctor Hugo, de 39 años. Ambos estaban durmiendo cuando se produjo el ataque. Los asaltantes forzaron con facilidad la puerta de ingreso y se dirigieron directamente a la habitación en la que descansaba el dueño de casa. Allí lo despertaron y le exigieron que les entregara todo lo que tenía. "Qué les iba a dar, si mi papá era pobre. Plata no tenía", dijo, angustiada, Norma Guerrero, otra hija del hombre. Los delincuentes aparentemente se enfurecieron, por lo que comenzaron a "puntear" con un cuchillo al hombre, hasta que finalmente le cortaron la yugular. En ese momento, al escuchar ruidos, se despertó Víctor. "Vi salir a uno de los hombres, y después fui a ver lo que le pasaba a mi papá. Lo encontré sentado en la cama y le salía sangre del cuello", explicó.
Un televisor
Los delincuentes habían levantado un viejo televisor Philco de 20 pulgadas. Pero no lo llevaron muy lejos. A los pocos metros lo tiraron al piso y escaparon. Víctor pudo llamar por teléfono a la Policía, pero su padre ya había fallecido.
Personal de la Regional Norte, al mando de los comisarios Héctor Ponce, Humberto Ruezga y Miguel Gómez, junto al oficial Carlos Carrillo, comenzó a buscar a los asaltantes.
Minutos después del crimen, los mismos hombres abordaron a dos amigos en un asentamiento cercano. A las víctimas, Norberto Salvador Coa, de 20 años, y Andrés Maximiliano Pérez, de 20, quienes habían descendido de un remise, les quitaron $ 200, ropa y los documentos. A ellos también los amenazaron con cuchillos. Sobre la base de la descripción que habían realizado el hijo de Guerrero y estos dos jóvenes, los policías determinaron que se trataba de los mismos atacantes.
Con la información que reunieron fueron a buscar a los sospechosos en el barrio 17 de Marzo, donde los encontraron, dormidos. Según los policías, habían lavado casi toda la ropa que habían tenido puesta, ya que aparentemente estaba manchada con sangre. La vestimenta será sometida a pericias. Además, se les secuestraron dos cuchillos. Los acusados tienen 22 y 16 años, y son primos.
Sin defensa
"Es inentendible lo que hicieron. Mi papá no podía defenderse. Apenas si caminaba. No había ninguna necesidad de matarlo. Lo hicieron de animales nomás. Es terrible", dijo Norma Guerrero.
La fiscal IX de Instrucción, María de las Mercedes Carrizo, ordenó que ambos detenidos sean presentados hoy en Tribunales para que se les tome declaración. Según los investigadores, al menos uno de ellos ya tendría antecedentes por robos violentos.







