13 Agosto 2006 Seguir en 
Un hombre acusado de haber estado ejerciendo de manera ilegal la Medicina fue detenido ayer. Aparentemente, el hombre había prestado servicios en un sanatorio privado y había hecho reemplazos en la guardia del Hospital de Niños utilizando la matrícula de una médica.
Ayer a las 11.30, la Policía detuvo a N.A.F, de 49 años, en la puerta de su domicilio, en barrio Sur. La medida había sido ordenada por el juez de instrucción Juan Francisco Pisa sobre la base de la investigación que había realizado el fiscal Alejandro Noguera y la secretaria María Verónica López Cisneros.
En febrero, Elvira Rosa Zjaria, médica traumatóloga de un sanatorio privado, había denunciado que el sospechoso estaba utilizando su número de matrícula para desempeñarse como pediatra. Cuando los investigadores comenzaron a indagar, descubrieron que el acusado no formaba parte del plantel de médicos del centro asistencial.
Además, desde la división Registros y Matrículas del Siprosa le informaron al fiscal Noguera que el detenido no estaba registrado y confirmaron que el número de matrícula pertenecía a Zjaria. También en el Colegio Médico aseguraron que el acusado no era socio de la institución.
Sin embargo, según denunciaron algunos testigos ante el fiscal, el acusado hizo reemplazos en la guardia del hospital de Niños en varias oportunidades. LA GACETA intentó hablar con la directora de ese nosocomio, Graciela Lavado, pero no quiso hacer declaraciones.
Reinscripciones
Otro dato importante en la investigación se obtuvo en la Facultad de Medicina de la UNT, desde donde informaron que el acusado ingresó a la carrera en marzo de 1974 y se reinscribió durante algunos años, pero dejó de cursar en varios períodos. La última inscripción registrada es de 1995. De acuerdo con lo que informaron a Noguera en la UNT, que el acusado aprobó sólo 19 materias de las 34 del programa. De acuerdo con los testimonios de varios testigos, cada vez que alguien se daba cuenta de que su matrícula coincidía con la de Zjaria, el imputado decía que se debía a una confusión y que estaba tratando de solucionar el problema. Con esyas pruebas, la Justicia ordenó la detención del acusado, que se concretó ayer.
LA GACETA intentó hablar con las autoridades del sanatorio privado donde supuestamente se desempeñaba el detenido, pero no recibió ninguna respuesta.
Ayer a las 11.30, la Policía detuvo a N.A.F, de 49 años, en la puerta de su domicilio, en barrio Sur. La medida había sido ordenada por el juez de instrucción Juan Francisco Pisa sobre la base de la investigación que había realizado el fiscal Alejandro Noguera y la secretaria María Verónica López Cisneros.
En febrero, Elvira Rosa Zjaria, médica traumatóloga de un sanatorio privado, había denunciado que el sospechoso estaba utilizando su número de matrícula para desempeñarse como pediatra. Cuando los investigadores comenzaron a indagar, descubrieron que el acusado no formaba parte del plantel de médicos del centro asistencial.
Además, desde la división Registros y Matrículas del Siprosa le informaron al fiscal Noguera que el detenido no estaba registrado y confirmaron que el número de matrícula pertenecía a Zjaria. También en el Colegio Médico aseguraron que el acusado no era socio de la institución.
Sin embargo, según denunciaron algunos testigos ante el fiscal, el acusado hizo reemplazos en la guardia del hospital de Niños en varias oportunidades. LA GACETA intentó hablar con la directora de ese nosocomio, Graciela Lavado, pero no quiso hacer declaraciones.
Reinscripciones
Otro dato importante en la investigación se obtuvo en la Facultad de Medicina de la UNT, desde donde informaron que el acusado ingresó a la carrera en marzo de 1974 y se reinscribió durante algunos años, pero dejó de cursar en varios períodos. La última inscripción registrada es de 1995. De acuerdo con lo que informaron a Noguera en la UNT, que el acusado aprobó sólo 19 materias de las 34 del programa. De acuerdo con los testimonios de varios testigos, cada vez que alguien se daba cuenta de que su matrícula coincidía con la de Zjaria, el imputado decía que se debía a una confusión y que estaba tratando de solucionar el problema. Con esyas pruebas, la Justicia ordenó la detención del acusado, que se concretó ayer.
LA GACETA intentó hablar con las autoridades del sanatorio privado donde supuestamente se desempeñaba el detenido, pero no recibió ninguna respuesta.







