09 Agosto 2006 Seguir en 
Sigue sin fallo el caso Conti
En medio del llanto de los familiares de las víctimas, el tribunal que juzga desde hace dos meses a Carlos Roberto Conti por los homicidios de dos remiseros decidió pasar a un cuarto intermedio hasta mañana, antes de resolver si condena o absuelve al joven de 24 años. Ayer, los jueces recibieron los resultados de las pericias de ADN que habían ordenado, para determinar si los dos cadáveres encontrados eran realmente los de Claudio Marcelo Pereyra y de Carlos Salazar, asesinados a principio de 2004. Ambos estudios dieron positivo en un 99,9 %, y esto complicó la situación del imputado, que puede ser condenado a reclusión perpetua.
Dos adolescentes lograron huir de un intento de secuestro
Dos chicas, de 14 y de 15 años, fueron víctimas de un intento de secuestro. El hecho ocurrió a las 23 del lunes, cuando las menores caminaban por Frías Silva y San Juan. Un hombre que se trasladaba en un Fiat Senda color oscuro, con vidrios polarizados, detuvo el auto en esa esquina e intentó primero manosear a la mayor de las adolescentes y luego introducirla por la fuerza en el auto. Ambas se resistieron y pudieron escapar.
En medio del llanto de los familiares de las víctimas, el tribunal que juzga desde hace dos meses a Carlos Roberto Conti por los homicidios de dos remiseros decidió pasar a un cuarto intermedio hasta mañana, antes de resolver si condena o absuelve al joven de 24 años. Ayer, los jueces recibieron los resultados de las pericias de ADN que habían ordenado, para determinar si los dos cadáveres encontrados eran realmente los de Claudio Marcelo Pereyra y de Carlos Salazar, asesinados a principio de 2004. Ambos estudios dieron positivo en un 99,9 %, y esto complicó la situación del imputado, que puede ser condenado a reclusión perpetua.
Dos adolescentes lograron huir de un intento de secuestro
Dos chicas, de 14 y de 15 años, fueron víctimas de un intento de secuestro. El hecho ocurrió a las 23 del lunes, cuando las menores caminaban por Frías Silva y San Juan. Un hombre que se trasladaba en un Fiat Senda color oscuro, con vidrios polarizados, detuvo el auto en esa esquina e intentó primero manosear a la mayor de las adolescentes y luego introducirla por la fuerza en el auto. Ambas se resistieron y pudieron escapar.







