08 Agosto 2006 Seguir en 
CONCEPCION.- Un pequeño ciclista murió ayer a la tarde en el paraje Campo Bello (Graneros) al caer bajo las ruedas de una rastra cañera en momentos en que circulaba por un camino alternativo, paralelo a la ruta 308. Cuando ocurrió el accidente, el menor estaba acompañado por su hermano mayor, quien resultó ileso.
Jorge Luis Rasjido, de 9 años, había salido de clase desde una escuela del lugar y se dirigía en una bicicleta a su casa, ubicada en la zona. En otro rodado similar iba hermano Rodolfo, de 11 años. Ambos iban por el camino de tierra rumbo hacia el oeste cuando los alcanzó un tractor que tiraba cinco carros helvéticos cargados con caña de azúcar. El vehículo era conducido por Eduardo Suluoaga, de Aguilares.
Según una versión policial, el polvaredal que levantó el transporte a su paso hizo que el hermano mayor se bajara de su bicicleta. En cambio, Jorge Luis habría seguido en su vehículo y ante la escasa visibilidad se fue contra la formación. Así, terminó cayendo bajo las ruedas del último carro. El niño murió en el acto. Su hermano advirtió lo sucedido una vez que se disipó la nube de tierra que envolvía el camino. Suluoaga continuó su marcha y recién se detuvo un kilómetro más adelante al escuchar los gritos de Rodolfo y otros vecinos. El hecho conmocionó a los lugareños quienes, indignados, criticaron el hecho de que el vehículo circulaba con cinco carros helvéticos, en vez de los tres autorizados, y sin tomar las precauciones necesarias ante la presencia de los niños, según detallaron. (C)
Jorge Luis Rasjido, de 9 años, había salido de clase desde una escuela del lugar y se dirigía en una bicicleta a su casa, ubicada en la zona. En otro rodado similar iba hermano Rodolfo, de 11 años. Ambos iban por el camino de tierra rumbo hacia el oeste cuando los alcanzó un tractor que tiraba cinco carros helvéticos cargados con caña de azúcar. El vehículo era conducido por Eduardo Suluoaga, de Aguilares.
Según una versión policial, el polvaredal que levantó el transporte a su paso hizo que el hermano mayor se bajara de su bicicleta. En cambio, Jorge Luis habría seguido en su vehículo y ante la escasa visibilidad se fue contra la formación. Así, terminó cayendo bajo las ruedas del último carro. El niño murió en el acto. Su hermano advirtió lo sucedido una vez que se disipó la nube de tierra que envolvía el camino. Suluoaga continuó su marcha y recién se detuvo un kilómetro más adelante al escuchar los gritos de Rodolfo y otros vecinos. El hecho conmocionó a los lugareños quienes, indignados, criticaron el hecho de que el vehículo circulaba con cinco carros helvéticos, en vez de los tres autorizados, y sin tomar las precauciones necesarias ante la presencia de los niños, según detallaron. (C)







