30 Julio 2006 Seguir en 
"Ivonne, princesa de Borgoña" fue una de las obras malditas del polaco Witold Gombrowicz. Escandalizó a la sociedad de su época a tal punto que en Polonia estuvo prohibida hasta fines de los años 60. Escrita en 1935, retrata una corte de déspotas ante una mujer simple, neutral e inexpresiva que no rinde pleitesías ni halagos. "Ivonne, princesa de Borgoña" se representará esta noche a las 21 en el teatro Alberdi, y es uno de los números fuertes en la conclusión del Julio Cultural. La puesta estará a cargo del grupo "En Zona Roja" (Buenos Aires, foto) que dirige Uriel Guastavino. En el elenco figuran Victoria Solarz, Leonardo Basso, Mariela Mirochnik, Gabriel Serenelli, Paula Ransenberg, Emiliano Larea, Gerardo Serre y Julieta Otero. El grupo, que fue fundado en 1998, ya ha puesto en escena entre otras obras "El Campo", de Griselda Gambaro y "Vendaval", de Laura Cuffini.
"La artificialidad de la política es un tema muy actual. Todos sabíamos quién era Carlos Menem y qué podíamos esperar; en cambio no estaba claro con Fernando De la Rúa. Durante su gobierno se reinstaló la simulación. Aparecía como un pastor evangélico destinado a salvarnos. En la corte de Borgoña predominan los ignorantes, como en nuestra clase política. Lo macabro se manifiesta cuando Ivonne, con su simpleza, hace caer las caretas del comportamiento social", describió en un reportaje el director Guastavino al referirse a su puesta.
"La artificialidad de la política es un tema muy actual. Todos sabíamos quién era Carlos Menem y qué podíamos esperar; en cambio no estaba claro con Fernando De la Rúa. Durante su gobierno se reinstaló la simulación. Aparecía como un pastor evangélico destinado a salvarnos. En la corte de Borgoña predominan los ignorantes, como en nuestra clase política. Lo macabro se manifiesta cuando Ivonne, con su simpleza, hace caer las caretas del comportamiento social", describió en un reportaje el director Guastavino al referirse a su puesta.







