24 Julio 2006 Seguir en 
LOS ANGELES.- Miss Puerto Rico, Zuleyka Rivera Mendoza, la más joven de las cinco finalistas, fue coronada Miss Universo el domingo por la noche, y sólo cuarenta minutos después se desmayó durante una conferencia de prensa, aunque los organizadores confirmaron que estaba bien.
"Ella está bien, está bien", dijo un representante de la organización, Lark Anton, a Reuters. "Tuvo un mareo. Hace mucho calor aquí. Su vestido es ajustado y está bordado, lo que lo hace pesado. Se desmayó", explicó.
El concurso de Miss Universo se celebró en el Shrine Auditorium, cerca del centro de la ciudad de Los Angeles.
La canadiense nacida en Rusia Natalie Glebova entregó sus atributos a la nueva Miss Universo tras un año de reinado.
Mendoza asistió al Baile de Coronación tras reponerse de su desmayo, de acuerdo a algunos invitados a la celebración, entre quienes figuraba el millonario Donald Trump, copropietario de Miss Universe Organization, que organiza el concurso.
La bella portorriqueña fue elegida Miss Universo 2006 entre cinco finalistas. Detrás suyo se ubicaron Miss Japón, Kurara Chibana, de 24 años, y Miss Suiza, Lauriane Gillieron, de 21.
El quinteto finalista lo completaron Miss Paraguay, Lourdes Arevalos, de 22, y Miss Estados Unidos, Tara Conner, de 20.
Durante la conferencia de prensa, Mendoza dijo que llevaría adelante el trabajo de la Miss Universe Organization, que consiste en asistir a enfermos de sida.
Con muchas participantes y poca atención de EEU, se realizó Miss Universo
Con representantes de 86 países se realizó este domingo en la noche en Los Angeles la 55 edición de Miss Universo, donde se conoció a la sucesora de la canadiense Natalie Glebova, en una ceremonia sin grandes estrellas y que despierta poco interés en el país anfitrión.
La competencia de belleza forma parte de la Organización Miss Universo del magnate inmobiliario estadounidense Donald Trump, quien vende los derechos de transmisión a 170 países y territorios alrededor del mundo, y que por primera vez en nueve años vuelve a realizarse en Estados Unidos, y en California, donde nació el concurso en 1952.
En Estados Unidos ha sido más que escasa la cobertura del certamen, e incluso en Los Angeles, una megalópolis repleta de festivales de cine y música este verano, una gran mayoría de la población desconoce que son sede de este espectáculo que transmitirán las cadena NBC y Telemundo.
Desde 1972, el Miss Universo suele celebrarse en diferentes países a los que la Organización pide unos seis millones de dólares para ser sede, a cambio de una puesta en escena "de varios millones" y un estimado de 15 millones en ganancias para el país anfitrión, en hotelería y promoción turística, según declaraciones de la propia empresa. (Especial).
"Ella está bien, está bien", dijo un representante de la organización, Lark Anton, a Reuters. "Tuvo un mareo. Hace mucho calor aquí. Su vestido es ajustado y está bordado, lo que lo hace pesado. Se desmayó", explicó.
El concurso de Miss Universo se celebró en el Shrine Auditorium, cerca del centro de la ciudad de Los Angeles.
La canadiense nacida en Rusia Natalie Glebova entregó sus atributos a la nueva Miss Universo tras un año de reinado.
Mendoza asistió al Baile de Coronación tras reponerse de su desmayo, de acuerdo a algunos invitados a la celebración, entre quienes figuraba el millonario Donald Trump, copropietario de Miss Universe Organization, que organiza el concurso.
La bella portorriqueña fue elegida Miss Universo 2006 entre cinco finalistas. Detrás suyo se ubicaron Miss Japón, Kurara Chibana, de 24 años, y Miss Suiza, Lauriane Gillieron, de 21.
El quinteto finalista lo completaron Miss Paraguay, Lourdes Arevalos, de 22, y Miss Estados Unidos, Tara Conner, de 20.
Durante la conferencia de prensa, Mendoza dijo que llevaría adelante el trabajo de la Miss Universe Organization, que consiste en asistir a enfermos de sida.
Con muchas participantes y poca atención de EEU, se realizó Miss Universo
Con representantes de 86 países se realizó este domingo en la noche en Los Angeles la 55 edición de Miss Universo, donde se conoció a la sucesora de la canadiense Natalie Glebova, en una ceremonia sin grandes estrellas y que despierta poco interés en el país anfitrión.
La competencia de belleza forma parte de la Organización Miss Universo del magnate inmobiliario estadounidense Donald Trump, quien vende los derechos de transmisión a 170 países y territorios alrededor del mundo, y que por primera vez en nueve años vuelve a realizarse en Estados Unidos, y en California, donde nació el concurso en 1952.
En Estados Unidos ha sido más que escasa la cobertura del certamen, e incluso en Los Angeles, una megalópolis repleta de festivales de cine y música este verano, una gran mayoría de la población desconoce que son sede de este espectáculo que transmitirán las cadena NBC y Telemundo.
Desde 1972, el Miss Universo suele celebrarse en diferentes países a los que la Organización pide unos seis millones de dólares para ser sede, a cambio de una puesta en escena "de varios millones" y un estimado de 15 millones en ganancias para el país anfitrión, en hotelería y promoción turística, según declaraciones de la propia empresa. (Especial).







