En Java son más de 300 los muertos

La catástrofe pudo evitarse. El gobierno de Yakarta había desoído un llamado de alerta emitido por una agencia japonesa. Decenas de heridos siguen recibiendo atención médica.

LEJOS DE LA COSTA. Una calle de Pangandaran tras el paso de la ola.  REUTER
LEJOS DE LA COSTA. Una calle de Pangandaran tras el paso de la ola. REUTER
19 Julio 2006
Yakarta/Pangandaran.- Los equipos de rescate indonesios y extranjeros comenzaron a llegar al sur de la isla de Java, en Indonesia, para buscar supervivientes entre los edificios derrumbados, viviendas y otros escombros provocados por un tsunami generado por el terremoto del lunes. Las autoridades estimaron oficialmente las víctimas mortales en 327 personas y además hay más de 100 desaparecidos. Más de 30.000 habitantes perdieron sus hogares en la cuarta gran catástrofe que azota Indonesia en los últimos 18 meses. Según la Agencia Geológica de Estados Unidos, el terremoto que sacudió el oeste y centro de la isla de Java alcanzó una magnitud de 7,7 grados en la escala de Richter. El epicentro se ubicó 360 kilómetros al sudeste de Yakarta, en el océano Indico. El Centro de Alerta de Tsunamis en el Pacífico emitió una advertencia general para, entre otros, las islas indonesias de Java y Sumatra, que no llegó a la costa sudoeste de la isla. El ministro indonesio de Ciencia y Tecnología, Kusmayanto Kadiman, confirmó según el diario británico "The Guardian" la recepción de los boletines de advertencia del Centro de Alerta de Tsunamis en el Pacífico, en Hawaii, y de la agencia meteorológica japonesa unos 20 minutos tras el sismo. Pero no los dimos a conocer, señaló. "Si eso (el tsunami) no hubiera ocurrido, ¿qué habría pasado?", interrogó. Un funcionario le dijo al periódico que los respectivos encargados estaban demasiado ocupados con monitorear las réplicas del sismo. Un sensor indonesio en el área cerca de Cilacap detectó el sismo y envió un reporte "en tiempo real" a la agencia meteorológica y geofísica en Yakarta, señaló un funcionario. "Fue detectado unos 18 minutos tras el sismo pero estábamos ocupados monitoreando las réplicas", dijo.
Consultado si ese fue el motivo para que no emitieran una alerta de tsunami a las comunidades costeras cerca de Cilacap, el oficial respondió: "creo que fue algo así". El gobierno indonesio ha instalado un sistema de alerta temprana que cubre el norte de Sumatra y Aceh, pero su área de influencia no se extenderá a Java hasta el año próximo. La idílica playa de Pangandaran, en la provincia de Java Occidental, está cubierta de restos de barcos pesqueros, automóviles, pedazos de madera, concreto y otros escombros, después de que olas de hasta cuatro metros de altura se abatieran sobre la costa en la tarde del lunes. Decenas de heridos seguían recibiendo atención médica. Cientos de soldados y voluntarios apoyan a los habitantes en la búsqueda de los muertos. En medio del llanto, muchos buscan a sus seres queridos entre los escombros. (DPA)




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