18 Julio 2006 Seguir en 
Aviones israelíes bombardearon hoy el sur de Líbano y dejaron 11 muertos, mientras los esfuerzos diplomáticos no arrojaban señales de un posible cese inmediato de la ofensiva que comenzó hace una semana en represalia a los ataques de Hizbollah.
Tras golpear desde el aire, el Ejército israelí se negó a descartar una masiva invasión terrestre al sur de Líbano, sólo seis años después de que finalizó la ocupación de esa zona.
"A esta altura no pensamos que tengamos que movilizar masivas fuerzas terrestres hacia Líbano pero si tenemos que hacerlo, lo haremos. No lo descartamos", dijo Moshe Kaplinsky, vicejefe del Ejército de Israel, a Radio Israel.
Siete civiles, todos de la misma familia y algunos de ellos niños, fallecieron y cuatros sufrieron heridas durante un ataque aéreo cuando un proyectil impactó su hogar poco después de medianoche en un poblado libanés fronterizo.
La aviación israelí también atacó un suburbio al sur de Beirut, algunos objetivos militares, y otras dos ciudades libanesas.
Mientras Israel prometió presionar con su ofensiva, miles de extranjeros abandonaron Líbano, algunos por tierra hacia Siria, otros buscando lugar en naves estadounidenses y europeas.
Los combates, los peores desde que Israel invadió Líbano en 1982, comenzaron cuando Hezbollah capturó el 12 de julio a dos soldados israelíes y mató a ocho en una incursión a través de la frontera.
El grupo guerrillero es respaldado por Siria e Irán y forma parte del gobierno libanés.
Por otra parte, la Marina británica se prepara para emprender la mayor evacuación desde la Segunda Guerra Mundial con el traslado de unos 3.000 ciudadanos de Líbano a Chipre, informó hoy en Londres el Ministerio británico del Exterior.
. Según la emisora británica BBC, seis buques de guerra apoyarán la evacuación en la región. Se trata de unas 22.000 personas, de las que 12.000 son de origen británico y unas 10.000 poseen la doble nacionalidad. (Especial)
Tras golpear desde el aire, el Ejército israelí se negó a descartar una masiva invasión terrestre al sur de Líbano, sólo seis años después de que finalizó la ocupación de esa zona.
"A esta altura no pensamos que tengamos que movilizar masivas fuerzas terrestres hacia Líbano pero si tenemos que hacerlo, lo haremos. No lo descartamos", dijo Moshe Kaplinsky, vicejefe del Ejército de Israel, a Radio Israel.
Siete civiles, todos de la misma familia y algunos de ellos niños, fallecieron y cuatros sufrieron heridas durante un ataque aéreo cuando un proyectil impactó su hogar poco después de medianoche en un poblado libanés fronterizo.
La aviación israelí también atacó un suburbio al sur de Beirut, algunos objetivos militares, y otras dos ciudades libanesas.
Mientras Israel prometió presionar con su ofensiva, miles de extranjeros abandonaron Líbano, algunos por tierra hacia Siria, otros buscando lugar en naves estadounidenses y europeas.
Los combates, los peores desde que Israel invadió Líbano en 1982, comenzaron cuando Hezbollah capturó el 12 de julio a dos soldados israelíes y mató a ocho en una incursión a través de la frontera.
El grupo guerrillero es respaldado por Siria e Irán y forma parte del gobierno libanés.
Por otra parte, la Marina británica se prepara para emprender la mayor evacuación desde la Segunda Guerra Mundial con el traslado de unos 3.000 ciudadanos de Líbano a Chipre, informó hoy en Londres el Ministerio británico del Exterior.
. Según la emisora británica BBC, seis buques de guerra apoyarán la evacuación en la región. Se trata de unas 22.000 personas, de las que 12.000 son de origen británico y unas 10.000 poseen la doble nacionalidad. (Especial)







