17 Julio 2006 Seguir en 
BEIRUT.- La milicia chiíta de Hezbollah mató ayer a ocho personas en la ciudad israelita de Haifa, en el ataque con cohetes más mortífero perpetrado sobre el Estado judío. En réplica, aviones de Israel bombardearon distintos objetivos en el Líbano -especialmente, en el sur de ese país-, y causaron al menos la muerte de unas 60 personas.
El primer ministro de Israel, Ehud Olmert, dijo que el ataque del grupo guerrillero tendría consecuencias importantes. Por su lado, el grupo chiíta amenazó con más ataques.
Ayer, líderes del G8 (países más ricos del mundo), que se reunieron el fin de semana en Rusia, culparon a los extremistas del aumento de la violencia en Medio Oriente y reconocieron el derecho a la defensa propia que tiene Israel. Los países de la Liga Árabe, en tanto, consideran que el proceso de paz fracasó y piden la intervención de la ONU para poner fin a los ataques israelíes, tanto en el Líbano como en la Franja de Gaza. (AFP)
El primer ministro de Israel, Ehud Olmert, dijo que el ataque del grupo guerrillero tendría consecuencias importantes. Por su lado, el grupo chiíta amenazó con más ataques.
Ayer, líderes del G8 (países más ricos del mundo), que se reunieron el fin de semana en Rusia, culparon a los extremistas del aumento de la violencia en Medio Oriente y reconocieron el derecho a la defensa propia que tiene Israel. Los países de la Liga Árabe, en tanto, consideran que el proceso de paz fracasó y piden la intervención de la ONU para poner fin a los ataques israelíes, tanto en el Líbano como en la Franja de Gaza. (AFP)








