Horcas confirmó que el heavy metal está vivo y sigue creciendo

La banda porteña se presentó en Tucumán para despedir su disco "Demencial", antes de empezar a grabar el décimo de su carrera. La fuerza de Vital, Adán Cabrón y Santuario.

BIEN ARRIBA. Los heavies locales hicieron pogo con la banda porteña. LA GACETA / FRANCO VERA
BIEN ARRIBA. Los heavies locales hicieron pogo con la banda porteña. LA GACETA / FRANCO VERA
17 Julio 2006
“El heavy no murió...”, gritaron varias veces, para que se escuche fuerte y claro. El recital de Horcas ratificó que en Tucumán este estilo sigue tan fuerte como siempre. Para mostrar esa supervivencia, alrededor de 1.000 personas sacudieron largas o encrestadas cabelleras, con el brazo en alto y los dedos meñique e índice extendidos hacia el escenario.
Que se mantenga en el tiempo como ninguna otra rama del rock, se debe en gran medida al “aguante” de las bandas y sus seguidores. Y así lo mostraron Vital, Adán Cabrón y la superpotente Santuario, de Salta. El viernes, el club Central Córdoba se vistió de negro. Ya no todos usan camperas de cuero, como cuando Pappo, al frente de Riff, invitaba a las “hordas de chicos malos...”. Ahora son de polar, de lana, de algodón... pero negras, eso sí. Las remeras, del mismo color, todas con inscripciones de bandas clásicas del metal argentino.
El heavy se moderniza, se amplía y hasta se masifica, pero no cambia en la composición de su público, que en un 90 % (o más) es masculino, a diferencia de lo que ocurre con otras movidas, como la “rolinga”, en la que abundan las chicas.
De las actuaciones de los tucumanos y los salteños, es para destacar el final del set de Adán Cabrón, con Fabián “Colo” Vernieri (Karma Sudaca) como invitado en un duelo a tres guitarras que dejó exhaustos a todos, pero con los oídos rebosantes de felicidad metalera.
La maquinaria de Horcas se puso en marcha con “El Agite”, del disco “Demencial”, que ya está siendo despedido ante la edición de un nuevo CD, y durante una hora y media recorrió los otros ocho trabajos de sus 18 años de carrera. También hubo lugar para un tributo a músicos fallecidos; entre ellos, a Pappo, a Oscar Moro (a quien el cantante Walter Meza elogió mucho), y a Osvaldo Civile, el fundador del grupo, que murió en 1999. Para él fue “Destrucción”, de V8, banda que integró antes de formar Horcas. Y también para él fue el grito más fuerte de la gente, que confirmó que “el heavy no murió...”.







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