15 Julio 2006 Seguir en 
"El secreto del teatro es creer; a este personaje le creí, y por eso es que pude construirlo".
Gloria Berbuc no duda y sostiene que al hablar de la puesta de "Doña Rosita la soltera" hay que mencionar su título y agregar "de Barney Finn (Oscar)". "Porque no sólo dirigió la versión, sino que es el autor de ella", dijo.
La obra que se repone esta noche a las 22 y mañana a las 21 en el teatro San Martín, ya tuvo 15 funciones, y fue vista por más de 4.000 espectadores.
"Mi personaje ha crecido muchísimo debido a las funciones; sobre todo, en la fluidez de los pasajes del pasado al presente y del presente al pasado; al estreno habíamos llegado muy justo con el tiempo", responde la actriz ante una pregunta de LA GACETA.
La versión de "Doña Rosita la soltera" presenta -al menos- tres innovaciones respecto del texto original de Federico García Lorca: una de ellas es la presencia en la propia obra de Federico (interpretado por Daniel Cabot), y la otra es el diálogo y la presencia simultánea en el escenario de Rosita (el personaje en su juventud, con Daniela Villalba) y de Doña Rosita, quienes establecen un recorrido entre el pasado y el presente. "Mi personaje de Doña Rosita está conectado con Rosita joven y por ello se retroalimentan permanentemente. La versión de Barney Finn me pone en todo momento frente al espejo, mirándome todo el tiempo con el pasado", explica la protagonista. "Me gustó mucho eso de verme a través del tiempo, y de las cosas que podía cambiar y no pude cambiar, por esa España que nos ahoga", dijo, recordando el texto de García Lorca.
Gloria Berbuc cuenta que la obra la fascinó, y que se enamoró de ella, aunque admite que causó tantos rechazos como adhesiones. "Así es el teatro, porque se completa el rito con el espectador", dijo.
Cuando se le preguntó sobre cómo fue trabajar con Barney Finn, Berbuc respondió: "fue una experiencia más. Con otros directores también me entregué de cuerpo y alma. Barney Finn es un hombre difícil, pero me pude relacionar con él, e incluso, aceptó que el monólogo final lo hiciera sobre la rampa inclinada y no sobre un mueble, que es lo que estaba previsto".
Precisamente, "en ese monólogo es donde todas las emociones están a flor de piel, es la culminación de un proceso que se viene preparando durante toda la obra"; y sin dudas, es una de las escenas más emotivas de la obra.
Cuando se la interrogó sobre qué hubiese preferido interpretar más, si a Rosita o a Doña Rosita, la actriz contestó: "estoy para Doña Rosita, tengo la edad que viene acompañada, afortunadamente, con la experiencia".
Finalmente, al hacer un balance de su participación, sostuvo que fue el deleite de un protagónico importantísimo en una versión polémica. "Es una historia en la que se puede creer, y eso es teatro", dijo.
Gloria Berbuc no duda y sostiene que al hablar de la puesta de "Doña Rosita la soltera" hay que mencionar su título y agregar "de Barney Finn (Oscar)". "Porque no sólo dirigió la versión, sino que es el autor de ella", dijo.
La obra que se repone esta noche a las 22 y mañana a las 21 en el teatro San Martín, ya tuvo 15 funciones, y fue vista por más de 4.000 espectadores.
"Mi personaje ha crecido muchísimo debido a las funciones; sobre todo, en la fluidez de los pasajes del pasado al presente y del presente al pasado; al estreno habíamos llegado muy justo con el tiempo", responde la actriz ante una pregunta de LA GACETA.
La versión de "Doña Rosita la soltera" presenta -al menos- tres innovaciones respecto del texto original de Federico García Lorca: una de ellas es la presencia en la propia obra de Federico (interpretado por Daniel Cabot), y la otra es el diálogo y la presencia simultánea en el escenario de Rosita (el personaje en su juventud, con Daniela Villalba) y de Doña Rosita, quienes establecen un recorrido entre el pasado y el presente. "Mi personaje de Doña Rosita está conectado con Rosita joven y por ello se retroalimentan permanentemente. La versión de Barney Finn me pone en todo momento frente al espejo, mirándome todo el tiempo con el pasado", explica la protagonista. "Me gustó mucho eso de verme a través del tiempo, y de las cosas que podía cambiar y no pude cambiar, por esa España que nos ahoga", dijo, recordando el texto de García Lorca.
Gloria Berbuc cuenta que la obra la fascinó, y que se enamoró de ella, aunque admite que causó tantos rechazos como adhesiones. "Así es el teatro, porque se completa el rito con el espectador", dijo.
Cuando se le preguntó sobre cómo fue trabajar con Barney Finn, Berbuc respondió: "fue una experiencia más. Con otros directores también me entregué de cuerpo y alma. Barney Finn es un hombre difícil, pero me pude relacionar con él, e incluso, aceptó que el monólogo final lo hiciera sobre la rampa inclinada y no sobre un mueble, que es lo que estaba previsto".
Precisamente, "en ese monólogo es donde todas las emociones están a flor de piel, es la culminación de un proceso que se viene preparando durante toda la obra"; y sin dudas, es una de las escenas más emotivas de la obra.
Cuando se la interrogó sobre qué hubiese preferido interpretar más, si a Rosita o a Doña Rosita, la actriz contestó: "estoy para Doña Rosita, tengo la edad que viene acompañada, afortunadamente, con la experiencia".
Finalmente, al hacer un balance de su participación, sostuvo que fue el deleite de un protagónico importantísimo en una versión polémica. "Es una historia en la que se puede creer, y eso es teatro", dijo.







