12 Julio 2006 Seguir en 
Buenos Aires.- La muestra de monocopias y grabados de Lino Enea Spilimbergo que ofrece la galería Imago de la Fundación Osde, permite recuperar de los archivos del artista la totalidad de la serie "Breve historia de Emma" -un hito fundacional del arte argentino-, donde se narra la infancia, prostitución y suicidio de la joven protagonista.
Junto a esta obra maestra poco conocida se exhiben en la muestra, curada por Diana Wechsler, otras series, bocetos, apuntes y pruebas de estado.
A este material inédito se suma Interlunios, once aguafuertes inspirados en el texto homónimo de Oliverio Girondo (editado por Sur en 1937).
"Breve historia de Emma" narra el origen sencillo, la juventud pervertida por la corrupción social y la decadencia que concluye en el suicidio de la protagonista cuyo cadáver nadie reclama en la morgue. Estas crudezas son la arcilla con la cual Spilimbergo modeló a Emma. En este personaje -singular y arquetipo- Spilimbergo (1896-1964 ) hace confluir sus convicciones políticas y artísticas, la realidad social de los años treinta, y un paralelismo curiosamente no advertido con la obra de Roberto Arlt.
En los archivos de Spili (o don Lino) Weschler rescató recortes de viejas de crónicas policiales. Crímenes pasionales o suicidios que menudeaban y alternaban con los delitos mayores de la Década Infame. En la Argentina eran los años de la prostitución metódica de la Zui Migdal, de la "hora de la espada" entonada por Leopoldo Lugones, del golpe de Uriburu. (Télam)
Junto a esta obra maestra poco conocida se exhiben en la muestra, curada por Diana Wechsler, otras series, bocetos, apuntes y pruebas de estado.
A este material inédito se suma Interlunios, once aguafuertes inspirados en el texto homónimo de Oliverio Girondo (editado por Sur en 1937).
"Breve historia de Emma" narra el origen sencillo, la juventud pervertida por la corrupción social y la decadencia que concluye en el suicidio de la protagonista cuyo cadáver nadie reclama en la morgue. Estas crudezas son la arcilla con la cual Spilimbergo modeló a Emma. En este personaje -singular y arquetipo- Spilimbergo (1896-1964 ) hace confluir sus convicciones políticas y artísticas, la realidad social de los años treinta, y un paralelismo curiosamente no advertido con la obra de Roberto Arlt.
En los archivos de Spili (o don Lino) Weschler rescató recortes de viejas de crónicas policiales. Crímenes pasionales o suicidios que menudeaban y alternaban con los delitos mayores de la Década Infame. En la Argentina eran los años de la prostitución metódica de la Zui Migdal, de la "hora de la espada" entonada por Leopoldo Lugones, del golpe de Uriburu. (Télam)







