11 Julio 2006 Seguir en 
De las 232 obras presentadas quedaron seleccionadas 98 para competir por los premios del Salón VIII Julio Cultural que quedará inaugurado hoy a las 20.
Pinturas, fotografías, objetos, grabados e instalaciones se exponen en el Centro Cultural Virla. Debido a la cantidad de obras seleccionadas, el montaje no ha podido evitar que en muchos casos sea difícil percibirlas correctamente. En general, podría decirse que dominan las obras de pequeño formato, por un lado, y por el otro, que muchas de ellas exhiben mundos íntimos. Una vez más, la carta de la intimidad en las artes visuales se cotiza en alza.
Entre las fotografías, Ramón Teves retrata a un niño que tiene atrapado a un cerdo, en un prolijo registro de alta resolución; Javier Juárez plantea un mural con decenas de contactos y fotogramas en el que conviven amigos y objetos personales; Lucía Gasconi y Daniel Elías posan sobre una bicicleta pintada; y en el propio rostro fotografiado por Rolo Juárez aparecen otros seres a los que referencia el artista. El grupo Menos Nosotras Dos exhibe escenas cotidianas de sus integrantes en un conjunto de fotografías ordenadas verticalmente; Alejandra Mizrahi se autorretrata sentada en una mesa de cocina. Otros envíos destacados son los del grupo Los Pasteles Rojos, de Alejandro Gómez Tolosa, Javier Soria Vázquez, Natalia Lipovetzky y Carlos Albornoz.
Un fino zapato de mujer (vitrofusión de Juliana Bach) se muestra asentado sobre un almohadón; y a pocos metros, Lorena Kaethner resuelve en cinco cuadritos los pasos de un tejido al crochet; Lucrecia Lionti reemplaza la pintura y el lápiz por el papel holográfico y delinea una mariposa, un conejo y un pez. María del Huerto Rojas Paz seguramente provocará polémica, cuando el espectador observe sus obra, "Pelotas de pelo en el resumidero". Una instalación de Federico Ortega muestra una caja que contiene miles de perlas de telgopor amarillas, azules y rojas, que el público podrá mezclar a su gusto; Carlota Beltrame (en una cita al minimalista Donald Judd) ordena verticalmente en una columna seis almohadones realizados en cuero argentino. Entre las pinturas, el salteño Leonardo Pellegrini genera un interesante clima; y se destaca la obra de Santiago Olivera.
Pinturas, fotografías, objetos, grabados e instalaciones se exponen en el Centro Cultural Virla. Debido a la cantidad de obras seleccionadas, el montaje no ha podido evitar que en muchos casos sea difícil percibirlas correctamente. En general, podría decirse que dominan las obras de pequeño formato, por un lado, y por el otro, que muchas de ellas exhiben mundos íntimos. Una vez más, la carta de la intimidad en las artes visuales se cotiza en alza.
Entre las fotografías, Ramón Teves retrata a un niño que tiene atrapado a un cerdo, en un prolijo registro de alta resolución; Javier Juárez plantea un mural con decenas de contactos y fotogramas en el que conviven amigos y objetos personales; Lucía Gasconi y Daniel Elías posan sobre una bicicleta pintada; y en el propio rostro fotografiado por Rolo Juárez aparecen otros seres a los que referencia el artista. El grupo Menos Nosotras Dos exhibe escenas cotidianas de sus integrantes en un conjunto de fotografías ordenadas verticalmente; Alejandra Mizrahi se autorretrata sentada en una mesa de cocina. Otros envíos destacados son los del grupo Los Pasteles Rojos, de Alejandro Gómez Tolosa, Javier Soria Vázquez, Natalia Lipovetzky y Carlos Albornoz.
Un fino zapato de mujer (vitrofusión de Juliana Bach) se muestra asentado sobre un almohadón; y a pocos metros, Lorena Kaethner resuelve en cinco cuadritos los pasos de un tejido al crochet; Lucrecia Lionti reemplaza la pintura y el lápiz por el papel holográfico y delinea una mariposa, un conejo y un pez. María del Huerto Rojas Paz seguramente provocará polémica, cuando el espectador observe sus obra, "Pelotas de pelo en el resumidero". Una instalación de Federico Ortega muestra una caja que contiene miles de perlas de telgopor amarillas, azules y rojas, que el público podrá mezclar a su gusto; Carlota Beltrame (en una cita al minimalista Donald Judd) ordena verticalmente en una columna seis almohadones realizados en cuero argentino. Entre las pinturas, el salteño Leonardo Pellegrini genera un interesante clima; y se destaca la obra de Santiago Olivera.







