10 Julio 2006 Seguir en 
Bagdad/El Cairo/Teherán.- Al menos 40 civiles iraquíes, en su mayoría sunnitas, fueron asesinados ayer en Bagdad por un grupo de hombres armados que los mataron de manera selectiva por su filiación religiosa, informaron testigos y fuentes policiales.
Los autores de la masacres, una de las más sangrientas perpetradas en los últimos tiempos contra sunnitas en Irak ,establecieron bloqueos carreteros en el barrio Al Jihad, en el oeste de la capital. Fueron deteniendo los vehículos de varias personas, como si se tratara de un control policial, y eligieron a sus víctimas según los nombres de sus documentos de identidad, relataron las fuentes. Además, hombres armados dispararon arbitrariamente en las calles. En la mayoría de los casos, el nombre revela si la persona es sunnita o chiíta, los dos principales grupos religiosos en Irak, enfrentados en una lucha por el poder.
La emisora árabe Al Jazira informó, citando a testigos de una mezquita, que el número de sunitas asesinados podría ascender a 50. El tiroteo se produjo mientras el ejército de EEUU sobrevolaba la zona con helicópteros. Por su parte, la policía y el ejército locales cerraron todas las entradas al distrito de Al Jihad. Los observadores creen que el ataque fue un acto de venganza por un atentado perpetrado el sábado contra una mezquita chiíta, en el que el murieron tres personas.
Esta ola de violencia interreligiosa se desató con el ataque de extremistas sunnitas contra un santuario chiíta en Samarra, el 22 de febrero. En varias ocasiones, extremistas chiítas usaron uniformes de las fuerzas de seguridad iraquíes y bloquearon rutas para perpetrar sus ataques.
Otro atentado
En otro hecho, aparentemente también de violencia sectaria, más de 25 personas murieron y otras 59 resultaron heridas por la explosión de dos coches bomba en el norte de Bagdad, en el suburbio de Aadhamiya, que, se cree, estaban dirigidos contra una mezquita chiíta. Las explosiones se registraron cuando los fieles se retiraban del edificio.
Un comunicado emitido por el Congreso Nacional del Pueblo de Irak, que lidera el parlamentario sunnita Adnan al Dulaimi, condenó la masacre de ayer en Bagdad y responsabilizó a grupos que describió como “las milicias criminales sectarias que apuntan contra personas inocentes y acabaron con la vida de decenas de ellas en el distrito de Al Jihad”.
“El crimen confirma que la milicia persiste en agravar la situación del país mediante una guerra civil de violencia sectaria, que quemará a sus instigadores antes que a nadie”, agrega el comunicado, que hace una llamada al gobierno a acabar con estos “horribles crímenes”. (AFP-Reuter)
Los autores de la masacres, una de las más sangrientas perpetradas en los últimos tiempos contra sunnitas en Irak ,establecieron bloqueos carreteros en el barrio Al Jihad, en el oeste de la capital. Fueron deteniendo los vehículos de varias personas, como si se tratara de un control policial, y eligieron a sus víctimas según los nombres de sus documentos de identidad, relataron las fuentes. Además, hombres armados dispararon arbitrariamente en las calles. En la mayoría de los casos, el nombre revela si la persona es sunnita o chiíta, los dos principales grupos religiosos en Irak, enfrentados en una lucha por el poder.
La emisora árabe Al Jazira informó, citando a testigos de una mezquita, que el número de sunitas asesinados podría ascender a 50. El tiroteo se produjo mientras el ejército de EEUU sobrevolaba la zona con helicópteros. Por su parte, la policía y el ejército locales cerraron todas las entradas al distrito de Al Jihad. Los observadores creen que el ataque fue un acto de venganza por un atentado perpetrado el sábado contra una mezquita chiíta, en el que el murieron tres personas.
Esta ola de violencia interreligiosa se desató con el ataque de extremistas sunnitas contra un santuario chiíta en Samarra, el 22 de febrero. En varias ocasiones, extremistas chiítas usaron uniformes de las fuerzas de seguridad iraquíes y bloquearon rutas para perpetrar sus ataques.
Otro atentado
En otro hecho, aparentemente también de violencia sectaria, más de 25 personas murieron y otras 59 resultaron heridas por la explosión de dos coches bomba en el norte de Bagdad, en el suburbio de Aadhamiya, que, se cree, estaban dirigidos contra una mezquita chiíta. Las explosiones se registraron cuando los fieles se retiraban del edificio.
Un comunicado emitido por el Congreso Nacional del Pueblo de Irak, que lidera el parlamentario sunnita Adnan al Dulaimi, condenó la masacre de ayer en Bagdad y responsabilizó a grupos que describió como “las milicias criminales sectarias que apuntan contra personas inocentes y acabaron con la vida de decenas de ellas en el distrito de Al Jihad”.
“El crimen confirma que la milicia persiste en agravar la situación del país mediante una guerra civil de violencia sectaria, que quemará a sus instigadores antes que a nadie”, agrega el comunicado, que hace una llamada al gobierno a acabar con estos “horribles crímenes”. (AFP-Reuter)







