09 Julio 2006 Seguir en 
GAZA.- El primer ministro de Palestina, Ismail Haniyeh, llamó a un cese del fuego con Israel, tras 11 días de intensos combates en Gaza, pero el gobierno de Tel Aviv dijo que los militantes palestinos deben primero liberar a un soldado secuestrado y detener los ataques con cohetes. La ofensiva israelí en Gaza -que ha matado a cerca de 50 palestinos- despertó fuertes críticas internacionales. Ayer, Israel mató a siete palestinos, entre ellos a una niña de seis años. Haniyeh aseguró que para poder salir de la actual crisis "es necesario que las partes restauren la calma suspendiendo mutuamente todas las operaciones militares". Comentó que el retiro israelí y la detención de las operaciones militares podrían "hacer más fácil terminar con la crisis" desatada por el secuestro de Golad Shalit, por parte de Hamas, el 25 de junio. Haniyeh urgió a reanudar las negociaciones que encabezan mediadores egipcios.
"Una vez que Shalit sea liberado, sin condiciones, y cuando finalicen los ataques, estaremos dispuestos a hacer modificaciones en nuestro lado de la frontera", contestó Mark Regev, ministro israelí de Relaciones Exteriores. En el norte de Gaza, en tanto, tres días después de iniciar la invasión, los tanques israelíes comenzaron a retirarse de los pueblos de Beit Hanun y Beit Lahya, escenario de violentos combates. Las brigadas Ezzedin Al Qassam, brazo armado de Hamas, tomaron esta decisión como una derrota israelí. (Reuter-DPA)
"Una vez que Shalit sea liberado, sin condiciones, y cuando finalicen los ataques, estaremos dispuestos a hacer modificaciones en nuestro lado de la frontera", contestó Mark Regev, ministro israelí de Relaciones Exteriores. En el norte de Gaza, en tanto, tres días después de iniciar la invasión, los tanques israelíes comenzaron a retirarse de los pueblos de Beit Hanun y Beit Lahya, escenario de violentos combates. Las brigadas Ezzedin Al Qassam, brazo armado de Hamas, tomaron esta decisión como una derrota israelí. (Reuter-DPA)







