09 Julio 2006 Seguir en 
BUENOS AIRES.- Pablo Jagoe, uno de los jóvenes necochenses baleados el jueves por un hombre presuntamente desequilibrado en el barrio de Belgrano, recibió el alta médica en la clínica donde estaba internado y aseguró que el agresor apuntaba y tiraba con intención de matar.
“Vi para atrás y estaba esta persona disparándonos a nosotros. El tipo me tiró a mí, después de que me arrojé al piso para protegerme”, señaló Jagoe al salir del sanatorio de Tres de Febrero, donde fue asistido por un balazo en el pie derecho.
Manifestó que no pudo verle la cara al agresor, ya que se tapaba con el revólver con el que efectuó varios disparos. “Me empecé a arrastrar contra el banco para esconderme ahí, porque me parecía que el tipo venía a matar”, recordó.
Pablo señaló que no tiene deseos de retornar a Buenos Aires, donde completaba una carrera universitaria. "Me vine a Necochea porque no quería estar más en Buenos Aires: me genera miedo. En Necochea, con los míos, encontré una paz impresionante", indicó.
"Lo único que quiero es que lo agarrren a ese enfermo, aunque preso no va a ir, tiene que ir a un neuropsiquiátrico", aseveró.
También confirmó que un policía le dijo a los pocos segundos del hecho: “¡qué hicieron, ustedes robaron!”.
Dolor
Escenas de dolor se vivieron en Necochea durante el velatorio de Alfredo Marcenac, la víctima fatal del ataque. El joven era un nadador federado de la ciudad de Necochea que estaba estudiando la carrera de kinesiología.
También sufrieron heridas en el episodio otras seis personas, entre ellas dos amigos de Alfredo que estaban junto a él, Jagoe y Pablo Arrate, además de una chica de 14 años y otros tres hombres mayores de edad. (DyN y NA)
“Vi para atrás y estaba esta persona disparándonos a nosotros. El tipo me tiró a mí, después de que me arrojé al piso para protegerme”, señaló Jagoe al salir del sanatorio de Tres de Febrero, donde fue asistido por un balazo en el pie derecho.
Manifestó que no pudo verle la cara al agresor, ya que se tapaba con el revólver con el que efectuó varios disparos. “Me empecé a arrastrar contra el banco para esconderme ahí, porque me parecía que el tipo venía a matar”, recordó.
Pablo señaló que no tiene deseos de retornar a Buenos Aires, donde completaba una carrera universitaria. "Me vine a Necochea porque no quería estar más en Buenos Aires: me genera miedo. En Necochea, con los míos, encontré una paz impresionante", indicó.
"Lo único que quiero es que lo agarrren a ese enfermo, aunque preso no va a ir, tiene que ir a un neuropsiquiátrico", aseveró.
También confirmó que un policía le dijo a los pocos segundos del hecho: “¡qué hicieron, ustedes robaron!”.
Dolor
Escenas de dolor se vivieron en Necochea durante el velatorio de Alfredo Marcenac, la víctima fatal del ataque. El joven era un nadador federado de la ciudad de Necochea que estaba estudiando la carrera de kinesiología.
También sufrieron heridas en el episodio otras seis personas, entre ellas dos amigos de Alfredo que estaban junto a él, Jagoe y Pablo Arrate, además de una chica de 14 años y otros tres hombres mayores de edad. (DyN y NA)







