La ilegalidad pone en peligro a las panaderías tucumanas

Insumos más caros.Los panaderos establecidos dicen que, según sus costos, no se puede comercializar el pan a menos de $2,50. Afirman que la situación es de quebranto.

CRISIS. Tucumán es muy caro para los panaderos, debido a la incidencia de los Bocade en sus costos.
CRISIS. Tucumán es muy caro para los panaderos, debido a la incidencia de los Bocade en sus costos.
04 Septiembre 2002
Como un nuevo efecto de la crisis, las panaderías establecidas que trabajan en la provincia atraviesan por una situación de quebranto, según reveló a LA GACETA el presidente de la Cámara de Industriales Panaderos de Tucumán, Vicente Domingo Cuozzo. Explicó que la proliferación de la venta de pan a bajo precio, de alrededor de $1,60 el kilo, pone en jaque a las industrias que cumplen con todas las normas dispuestas para la fabricación y distribución del producto.
"De acuerdo con los costos que tenemos, el pan se vende a entre $2 y $2,50 el kilo. Pero resulta que el producto se comercializa en lugares donde se vende kerosene, carbón o en verdulerías a $1,60, lo cual resulta inexplicable, dado que sólo la harina nos cuesta $1,10 el kilo", remarcó.
De igual manera opinó Antonino Villecco, propietario de una empresa panadera con 75 años de trayectoria en la provincia. "El pan no puede venderse a menos de $2,50 el kilo si queremos hacer frente a los gastos que tenemos las panaderías establecidas. No entiendo cómo hay tantos que pueden vender el pan tan barato", señaló.
Villecco sostuvo que Tucumán es una de las provincias en que se paga más cara la harina, debido al recargo que se origina con los Bocade. "Los precios de la bolsa de 50 kilos de harina de calidad oscilan entre $56 y $58 con bonos, mientras que una de mala calidad se paga $50", destacó.
El empresario anticipó que el próximo fin de semana se espera un nuevo aumento en el precio de este insumo básico, que rondará los $2 por bolsa. En la última semana el precio de la levadura trepó un 15% y el de la grasa un 20%. "No podremos trasladar estos incrementos al producto, porque al precio del pan no lo fijan la harina ni los otros componentes, sino el mercado, y hoy la demanda está por el piso", apuntó Villecco. Sostuvo que las ventas están muy caídas y que nunca se vio una situación tan delicada como la actual. "De esta forma, no habrá futuro para las panaderías que cumplen con todas las normas de higiene y con el pago de impuestos", agregó.

Fuente de trabajo
Cuozzo dijo que la venta ilegal de pan afecta tanto a las empresas establecidas como la venta ambulante en el centro perjudica a los negocios instalados. "La industria del pan se muere. De las 1.000 panaderías que funcionan en Tucumán, se calcula que la mitad es ilegal. En la actividad trabajan unas 5.000 personas que ven peligrar su fuente de trabajo, si se cae la actividad", indicó el titular de los panaderos.

El bromato de potasio

Cualquiera puede producir pan en forma casera para el propio consumo o para vender. El problema es que esta fabricación no tiene controles, y a menudo se utilizan productos peligrosos para el consumo humano, como es el bromato de potasio, prohibido en todo el mundo. Este elemento químico es usado en forma ilegal porque implica una baja importante en los costos de fabricación del pan. Un producto similar, pero autorizado por ser inocuo, es 10 veces más caro que el bromato.

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