Tras la feria, Lebbos y Soto deberán declarar

El fiscal Carlos Albaca quiere escuchar al padre y al novio de la estudiante para saber si pueden aportar pruebas a la investigación. La pericia psiquátrica para Cruzado.

UN ICONO. La imagen del rostro de Paulina se convirtió en un estandarte para quienes buscan que sean esclarecidos casos que aún están impunes. LA GACETA / ENRIQUE GALINDEZ
UN ICONO. La imagen del rostro de Paulina se convirtió en un estandarte para quienes buscan que sean esclarecidos casos que aún están impunes. LA GACETA / ENRIQUE GALINDEZ
05 Julio 2006
El fiscal Carlos Albaca firmó ayer el decreto para que luego de la feria judicial, que finalizará el 23 de julio, se presenten a declarar como testigos el padre, la madre y las hermanas de Paulina Lebbos, además de su novio y padre de su hija, César Soto. De esta forma, el fiscal hizo lugar a los pedidos que realizaron los abogados que representan a ambas partes, Emilio Mrad por la familia Lebbos, y Eduardo Moreno, en el caso de Soto.
Todos ellos declararán como testigos ya que, en medio del enfrentamiento que mantienen, se había llegado a sugerir que lo hicieran como imputados, requerimiento que fue rechazado por el fiscal. En ese sentido, fue Alberto Lebbos quien desde un primer momento consideró a Soto uno de los sospechosos del crimen de la estudiante, cuyo cuerpo apareció el 11 de marzo en un zanjón a la vera de la ruta 341, en Tapia.
Ayer, ambos letrados analizaban además una solicitud para que el caso sea tratado como asunto de feria, es decir, que se siga investigando mientras dure el receso judicial de julio. Sin embargo, trascendió de fuentes tribunalicias que esto no sería considerado, y que únicamente la Policía podrá seguir trabajando con actuaciones complementarias.

Por primera vez
Hasta el momento, ni Lebbos ni Soto declararon ante Albaca, pero sí lo habían hecho ante el anterior fiscal de la causa, Alejandro Noguera. Ellos, en esos momentos, relataron lo que sabían de los últimos minutos de Paulina, antes de que desapareciera, el 26 de febrero, tras haber estado con amigos, en un boliche del Abasto. Justamente, a la casa de Soto se dirigía la estudiante en un remise Fiat Duna bordó luego de dejar a su compañera Virginia Mercado en su casa de calle La Rioja al 400.
Posiblemente para después de la feria esté concluido también el análisis del entrecruzamiento de llamados telefónicos que el fiscal le pidió a la Policía Federal que realice. Esto permitirá comprobar si, desde que desapareció la estudiante, varios de los nombrados en la causa, que dicen no conocerse, mantuvieron conversaciones a través de teléfonos celulares. Lo que el fiscal aún no decidió es si le dará curso el pedido de Moreno de ordenar una pericia psiquiátrica para el remisero Juan Pedro Cruzado, el único que hasta el momento aseguró haber realizado un viaje similar al que hicieron Paulina y Virginia ese domingo 26 de febrero.

Nueva marcha para pedir justicia por el crimen

Estuvieron juntos, pero los separan demasiadas diferencias. Alberto Lebbos y César Soto participaron ayer en una nueva marcha por el esclarecimiento del crimen de Paulina Lebbos. No obstante, como desde que comenzó el caso, se ignoraron y cada uno reclamó por su lado.
Soto recorrió la plaza Independencia llevando un cuadro en el que se lo ve junto a Paulina, la madre de su pequeña hija. Lebbos, como siempre, lo hizo portando una pancarta con la cara de su hija. Junto a ellos dos hubo decenas de familiares de víctimas de otros casos impunes en la provincia, quienes también exigieron que se haga justicia. Además volvieron a pedirle al gobernador José Alperovich que reformule su política de seguridad. Tras dejar velas encendidas frente a la Casa de Gobierno, y luego de prometer que el próximo martes marcharán nuevamente, se dispersaron.









Tamaño texto
Comentarios